Documento de la Organización No. II (Cuaderno de educación política revolucionaria)
Fecha: 1971 08 01
Grupo: Otros Documentos
País: Mexico
Categoria : Comunicado
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DOCUMENTO DE LA ORGANIZACIÓN Nº II
(CUADERNO DE EDUCACIÓN POLÍTICA REVOLUCIONARIA)


“No basta agruparse en relación a las consignas políticas : es preciso agruparse también en relación a la insurrección armada. Quién esté en contra, quién no se prepare para ella debe ser echado sin piedad de las filas de los partidarios de la revolución ; echados al campo de sus adversarios, de los traidores o de los cobardes, pues se aproxima el día en que la fuerza de los acontecimientos y las circunstancias de la lucha obliguen a reconocer por este signo a los amigos y a los enemigos”
V.I. LENIN
Obras escogidas. Tomo I pág. 596
Las enseñanzas de la insurrección de Moscú.



FORMAS ESTRATEGICAS DE ORGANIZACION CLANDESTINA

a). Base política

b). Zona guerrillera

FORMAS ESTRATEGICAS

c). Base guerrillera

d). Base de apoyo

a). Brigadas

b). Grupos de militantes

c). Comandos de resistencia popular
FORMAS TÁCTICAS

d). Guerrillas locales ( milicias de autodefensa y dispersas)

e). Guerrillas Concentradas (zona)

f). Comandos de reconocimiento armado.

CONCEPTOS FUNDAMENTALES

FORMAS DE LUCHA.

La lucha de clases antagónicas es un hecho permanente aún en todo el primer período del Socialismo. Sin embargo para la gran mayoría de la población ésta lucha sólo es visible en los momentos en que por su agudeza se plantea como un acontecimiento “La Lucha Contra el Gobierno”, y es más, no siempre las masas - en su mayoría - aún cuando participan directamente en “la lucha contra el gobierno” advierten que ésta no es sino la forma más aguda de esa lucha constante entre explotados y explotados y explotadores.

Ilustraremos nuestra afirmación con un ejemplo : ¿ Quién no evita al máximo “problemas con la ley”? ¿Quién no sabe de la corrupción y del saqueo que policías y ladrones cometen diariamente a quien se deje o por mala suerte cae en las garras de unos u otros ?

Esa realidad que incluso es aceptada como algo necesario por inevitable, ¿Qué tiene que ver con la lucha entre las clases sociales antagónicas ? Porque si alguien burla descaradamente la ley es el rico, mientras que si alguien carga todo el peso de la ley, es el pobre, quien además es educado “gratuitamente” para obedecer y para que no advierta que LA LEY FUE MANDADA HACER POR EL RICO PARA PODER OPRIMIR Y EXPLOTAR AL POBRE.

He aquí el objetivo estratégico de lo que conocemos como “Lucha Legal” que el pueblo pobre, trabajador y explotado, aprende en la práctica de su lucha por el “respeto a la ley”, que ésta sólo existe para garantizar la opresión, la explotación y la represión en contra suya ; que nada gana al final de cuentas si sólo lucha por las migajas del pan que él mimo elabora, transporta y no puede jamás disfrutar, pues le falta hasta tiempo, ya no digamos “sensibilidad”.

Y en esta lucha, también aprenden las masas no sólo cual es el verdadero papel del gobierno y en la mayoría de las veces através de la represión, sino aprenden también que apesar de todo, el pueblo tiene un arma a la que la clase explotadora y el gobierno temen : LA UNION.

Surgen entonces pequeños grupos conscientes (relativamente) ; grupos que generalmente se lanzan en brigadas a propagar una gran verdad : EL GOBIERNO DE LOS RICOS ES EL PEOR MAL PARA LOS POBRES, ¡ HAY QUE ORGANIZARSE !.

Vuelve “la paz y la tranquilidad” y de nuevo las leyes comienzan a funcionar, pero esta vez dirige su golpe en contra de los inconformes, perturbadores del orden público a quienes se les acusa de ASOCIACIÓN DELICTUOSA. A los conformes mientras, se les engolosina con medidas demagógicas para cuya aplicación el gobierno en unas cuantas “personalidades democráticas”, que oportunistamente o por menosprecio a la capacidad creadora del pueblo pobre trabajador y explotado, se prestan egoístamente para una “apertura democrática”.

Suben los salarios pero al poco tiempo y paso a paso suben también los precios, se decretan nuevas leyes demagógicas al mismo tiempo que se intimida con desplantes de fuerza. Se organizan las fuerzas antiguerrilleras y “los halcones” (antimotines). Los revolucionarios advierten por fin que ellos, si son consecuentes, SOLO PUEDEN EXISTIR AL MARGEN DE LA LEY CLANDESTINAMENTE.

Surgen así, por todas parte, las agrupaciones y las organizaciones revolucionarias clandestinas y con ellas la primera condición subjetiva fundamental para dar el salto que el desarrollo de la lucha revolucionaria clandestina requiere : La guerra de guerrillas, la guerra revolucionaria del pueblo.

La lucha “legal” no desaparece desde luego y con mayor razón cuando el enemigo se plantea la alternativa : ¿APERTURA DEMOCRATICA O REVOLUCION POPULAR?. ¿acorralamos a los inconformes en el “margen de la ley” o los empujamos a la clandestinidad ?. Sin embargo, para los revolucionarios ha surgido ya una necesidad : protegerse de las embestidas enemigas sin que por ello pierda su contacto directo y permanente con las masas del pueblo.

Quiere decir entonces que cuando la lucha de clases llega a un grado determinado de agudización, la “lucha legal” sólo puede ser efectiva si la LUCHA CLANDESTINA REVOLUCIONARIA se orienta correctamente, ya que es precisamente la efectividad y la consistencia de la lucha revolucionaria clandestina, la verdadera fuerza que obliga al enemigo a “darle la oportunidad de manifestarse públicamente dentro de los marcos de la ley”. Y es que el enemigo lucha a toda costa por convencer a los inconformes y a los rebeldes que acertadamente han tomado el camino de la lucha revolucionaria clandestina, de que se pongan de nuevo al alcance de su mano criminal.

La lucha de las masas, al llegar al umbral de la lucha política en contra del gobierno, requiere de una condición inevitable : la existencia de un movimiento revolucionario clandestino. Sin ésta condición la lucha política de las masas no puede desarrollarse. Porque la lucha legal no alcanza ni siguiera el nivel de lucha ideológica de masas, su límite está bien definido, ¡ la indignación moral !, ¡ la denuncia pública !. Cualquier acción política en contra del gobierno resulta ser un “ataque” a las instituciones, a la sociedad y la “nación”, y desde luego que la ley actúa (Tlatelolco, El 2 de Octubre de 1968 ; San Cosme, 10 de Junio de 1971, etc.).

Para los revolucionarios pues, sólo hay una forma posible de lucha : LA LUCHA REVOLUCIONARIA CLANDESTINA. Para las masas explotadas sólo hay una posibilidad : Manifestar su inconformidad pero a condición de tragarse su rebeldía.

Surge entonces inevitablemente LA BASE SOCIAL PARA LA LUCHA ARMADA REVOLUCIONARIA y se plantea la necesidad de la línea política correcta. También se hace evidente la perspectiva del único camino : LA LUCHA ARMADA REVOLUCIONARIA.

Las formas de lucha de clases se desarrollan como todo fenómeno natural de lo simple a lo complejo, de lo inferior a lo superior, de lo débil a lo fuerte, de lo pacífico a lo violento. Concretamente : del desgano en el trabajo a la resistencia, la protesta, la huelga, la insurgencia obrera. De la inconformidad a la rebelión estudiantil, de las brigadas de trabajo social a la militancia revolucionaria, de la militancia revolucionaria a la acción armada y de ésta a la guerra de guerrillas, de la solicitud a la invasión de tierra, de lo económico a lo político, de lo político a lo militar, de lo “legal” a lo clandestino.

Si observamos atentamente el proceso de agudización de la lucha de clases de cada país, aprenderemos una verdad científica. Las formas de lucha surgen espontáneamente como producto de determinadas necesidades vitales para las masas trabajadoras, el papel de los revolucionarios es de apoyarse en cada una de las diferentes formas de lucha para GENERALIZAR EL COMBATE, y mediante el análisis acertado de la situación determinar la vía, el camino por el que debe de avanzar la construcción de las FUERZAS CONSCIENTES DE LA REVOLUCION.

La vía de la revolución es pues, el factor determinante alrededor del cual deben de coordinarse todas las formas posibles de lucha y hacia donde éstas desembocarán tarde o temprano. Por eso es sumamente importante, no sólo saber determinar la vía de la revolución sino que saber evitar las tendencias a contraponer las formas de lucha a la vía, ya que de lo que se trata fundamentalmente es de concentrar todas las fuerzas tanto en contra de la clase dominante como en contra de sus recursos políticos (gobierno y fuerzas represivas) materiales (sabotaje) y morales (costumbres viejas, “educación”, ,etc.). ¡Ah, pero hay de aquellos revolucionarios que olviden lo esencial par el triunfo de la revolución: CONSTRUIR LO NUEVO!

En conclusión, podemos decir que las formas generales de lucha por su naturaleza son : lucha económica, lucha política, lucha ideológica. Todas ellas, en nuestro caso de América, se desarrollarán sobre la única vía posible de la revolución : LA VIOLENCIA, LA LUCHA ARMADA. (el caso de Chile es la lección más clara de esta verdad). Y todas ellas, tienen también DOS SENTIDOS ESENCIALES : a).- La construcción de las fuerzas revolucionarias. b).- EL ANIQUILAMIENTO de las fuerzas enemigas, la destrucción de la vieja sociedad ; ésta es la esencia de la lucha revolucionaria.

FORMAS DE ORGANIZACIÓN.

Quien se plantea organizar algo, lo puede hacer si tiene ante sí los elementos básicos para una organización : UNA BASE SOCIAL en primer lugar ; una idea clara de lo que se propone o sea un objetivo bien definido ; conciencia de la necesidad de la organización para alcanzar determinado objetivo.

Ya hemos explicado como el proceso de formación de la base social es un proceso objetivo. La organización de esta base social cuya existencia real se manifiesta subjetivamente en el surgimiento de grupos de revolucionarios dispersos unos de otros, es un problema práctico de carácter subjetivo. Su solución, práctica también puede facilitarse grandemente si nos apoyamos en la teoría científica de la revolución, en el marxismo leninismo, aunque como ya lo dijo también el Che : No es un requerimiento decisivo el conocimiento de la teoría revolucionaria siempre que se interprete correctamente la realidad en la práctica y para ello lo fundamental es : a).- La estrecha relación con el pueblo, b).- La acción resuelta y continua. (“La teoría revolucionaria, expresión de una verdad social, está por encima de cualquier enunciado ; es decir, que la revolución puede hacerse si se interpreta correctamente la realidad histórica y se utilizan correctamente las fuerzas que intervienen en ella, aún sin conocer la teoría”).

La base social existe siempre, la base política en cambio ¡HAY QUE CONSTRUIRLA EN LA PRACTICA POLITICA!. Por otro lado, es la práctica política la que organiza a la base social ; y la práctica política es lucha, lucha para construir y lucha para destruir y en el peor de los casos lucha para conservar eso si, quede bien claro que la práctica política revolucionaria es lucha para construir lo nuevo y destruir lo viejo.

El primer problema político de la revolución se nos plantea así: ¿COMO ORGANIZAR LA BASE SOCIAL Y CONSTRUIR LA BASE POLITICA? Y es precisamente de la conciencia de esta necesidad, de donde surge una de las más peligrosas desviaciones por las que tienden a precipitarse muchas organizaciones “moralmente” revolucionarias : al entender la organización desde el punto de vista de los sectores “bien educados”, es decir burocráticamente, se niega la necesidad de la ACCION DIRECTA DEL ENEMIGO como la principal actividad organizadora, olvidando o ignorando que en la historia dela organización revolucionaria siempre ha sido el resultado de la lucha y no la CONDICION PREVIA. La otra desviación, igualmente desorganizadora, aunque menos dañina, es el practicismo : la acción inconsciente de la que no se aprende aunque se practique, también debe combatirse con resolución y energía.

Quiere decir que la base política solo puede construirse organizando la base social, con lo que se va educando a los militantes revolucionarios en la constancia en el conocimiento y en el análisis de la realidad, en la búsqueda de los mejores medios para transformarla. Y es que la transformación de cada uno de los militantes es el punto de partido para la transformación del mundo. Y esta transformación solo es posible en la ofensiva contra el enemigo, en el esfuerzo constructivo de la nueva sociedad. La Base Social En cambio, comienza a organizarse ahí donde y se expresa en forma de inconformidad o rebeldía, pero para transformar éstas en simpatía, en conciencia política, en organización de apoyo, hace falta enfrentar la acción represiva del enemigo. O sea, organizar la base social, es también crear las condiciones fundamentales para consolidar la base política (organizaciones revolucionarias de base), y es garantizar su desarrollo hacia las primeras formas de poder político popular.

Un aspecto muy importante para los revolucionarios es el compenetrarse de la naturaleza popular de la base social de la revolución, y no olvidar ni un instante que ésta la dete4rmina en última instancia el grado de desarrollo económico y cultural de cada localidad en cada región, de cada región con el país o sea, que no se debe olvidar la relación que hay entre las condiciones de cada país en cada época y el objetivo que necesitamos alcanzar.

No menos vital, incluso a nivel de garantizar la misma existencia física de la base política, es el método de construcción de ésta porque solo con un método acertado podremos asegurar la relación vital entre revolucionarios - masa -, entre base política y base social.

La interrelación entre base social, base política y método de lucha, es lo que se llama : LINEA ESTRATEGICA, y sólo con una línea estratégica correcta se puede derrotar al enemigo.

Ahora bien, el desarrollo de la base política que nos proponemos es en el sentido de alcanzar el nivel de ZONAS GUERRILLERAS en donde nuestros ataques deberán de concentrarse en contra del poder local del enemigo, pues solamente si rompemos la tenaza de la opresión y de l miseria, será posible que el pueblo “despierte”.

El poder local, es precisamente el punto más débil del enemigo pues estando en contacto directo con las masas productoras es en parte susceptible a la influencia de éstas. Pero el poder local es también el órgano político más importante del enemigo como el principal instrumento para la dominación y la explotación directa del pueblo productor de riquezas y medios de subsistencia. No puede la organización revolucionaria en una zona guerrillera por tanto, dejar de plantearse otra tarea vital : El hostigamiento y el desgaste de las fuerzas represivas del gobierno central. O sea, que aún cuando en esta etapa la tarea fundamental es la organización de la base social y la construcción de la base política para la guerra de guerrillas ésta juega un papel importantísimo. Por eso es que insistimos en la necesidad de la TACTICA DE HOSTIGAMIENTO : para consolidar la base política, para extender las zonas guerrilleras y crear las condiciones para construir BASES GUERRILLERAS.

La teoría de la guerra popular define las bases guerrilleras como LA RETAGUARDIA DE LA GUERRA DE GUERRILLAS y la garantía del triunfo de la revolución ; las bases guerrilleras constituyen el embrión de las zonas liberadas, o bases de apoyo de la guerra popular ; en ellas las formas principales de lucha son LA LIMPIEZA Y LA CONTRA LIMPIEZA, pues el enemigo se lanza frenéticamente en contra de las bases guerrilleras a matarlo todo, a quemarlo todo, a destruirlo todo, mientras que el pueblo liberado ya en lo político lucha por liberarse en lo económico, construyendo bajo represalias enemigas la nueva sociedad, consolidando en lo político las nuevas fuerzas del pueblo.

La base política, las zonas guerrilleras y las bases de apoyo, son formas generales de organización revolucionaria en la guerra popular y tienen carácter estratégico, su construcción cubre toda una etapa en la lucha revolucionaria a partir de la construcción de las bases políticas de su consolidación y desarrollo. Su éxito depende de la LINEA POLITICA CORRECTA y de la ACCION REVOLUCIONARIA de la correcta apreciación subjetiva de la realidad objetiva. Una condición para el desarrollo de las formas estratégicas de organización revolucionaria es la capacidad de los revolucionarios para apreciar el momento oportuno para el surgimiento de una forma superior, aún cuando la forma inferior no se halla desarrollado plenamente pues el despliegue de una nueva forma y la consolidación de la anterior se relacionan estrechamente, se completan ; también es importante apreciar con precisión la relación entre todas las formas en su conjunto a escala nacional.

La tendencia a condicionar la acción en contra del enemigo al cumplimiento de la tarea “organizativa” en cada localidad sin considerar el CONJUNTO de la situación en todo el PAIS, es un error mecanicista que más que “conservar “ lo que hace es FRENAR el desarrollo de la organización revolucionaria. ¿Acaso no es “hacer la mejor forma de aprender” ? ¿Se puede acaso preparar “para la guerra” una organización que teme “hacer la guerra” ?. La vacilación y el miedo a la acción directa en contra del enemigo de clase aunque se trate de invocar la necesidad de actuar organizadamente, no es sino una inconsecuencia de quienes se niegan a rebajarse al nivel de las pequeñas formas “por imprudencia” y no están al nivel de las grandes “por el bajo grado de la organización”.

Por ejemplo, en los albores de toda revolución es natural que existan muchos grupos de revolucionarios independientes entre sí ; por la juventud de las fuerzas revolucionarias y por el papel determinante que en la conducta de éstos juegan los factores subjetivos (como la combatividad, la imaginación, las emociones, etc.), generalmente cada grupo se aferra a sus concepciones, métodos y propósitos, se habla de la “unidad” pero se rivaliza y de ahí la tendencia a la espectacularidad ; se interpreta incluso una realidad que no se ha vivido ; se apresuran conclusiones definitivas de los fracasos y errores de quienes han tenido la virtud de lanzarse a la acción “prematura” ; se racionaliza el acomodamiento y se justifica la inacción.

Estas son debilidades que deben ser combatidas en el seno de nuestras filas si se quiere ser realmente revolucionario, pues ni las formas de lucha se contraponen unas a otras, ni las formas de organización se pueden desarrollar “ordenadamente” en cada localidad en forma aislada y mecánica. Los revolucionarios solo podemos orientar nuestra acción, en una apreciación del conjunto, porque es el conjunto precisamente, la realidad que permite GOLPEAR A LO FUERTE CON LO DEBIL, DESARROLLARNOS DE CERO A ALGO, DE POCO A MUCHO. Es más sólo si somos capaces de actuar como parte del todo, conscientes de que como organización o como grupo, somos débiles aún, podemos de hecho demostrar una verdadera actitud unitaria. Sí, quiere decir que en la primera etapa de la lucha revolucionaria, la unidad sólo puede lograrse en la práctica, en la acción consciente y directa en contra del enemigo, la unidad sólo es posible como un hecho real, en la práctica, en el combate coordinado por iniciativa propia de cada grupo en base a una correcta apreciación de conjunto.

Por ejemplo: en una región X existe una zona guerrillera cuyas organizaciones políticas aún no alcanzan a actuar en otras regiones, pero en éstas ya se han realizado expropiaciones por grupos revolucionarios que carecen de bases políticas o de contactos en el campo. ¿Porqué no hostigar mediante acciones de propaganda y de denuncia revolucionaria, de ajusticiamiento o de sabotaje? ¿Por qué negarse a se “base” política de quien la necesita? ¿Acaso la revolución depende de “nuestra organización”? La iniciativa y la audacia son pues, las verdaderas actitudes unitarias, no la “organización”.

La acción revolucionaria directa contra el enemigo es pues, la única forma de construir nuestras fuerzas : porque existe una amplia base social que hay que organizar, porque es indispensable la construcción de una sólida base política y éstas sólo pueden desarrollarse frente a la represión enemiga con el método de la guerra de guerrillas. Que callen los que hablan de la guerra “que se aproxima” y sólo crean confusión a la que ellos llaman “concientización”, “politización”, “organización”, etc.

¡ ESTAMOS EN GUERRA !

FORMAS TACTICAS.

En general podemos llamar formas tácticas de organización a las relaciones que se establecen entre los revolucionarios que se agrupan para :

a) Organizar la base social de ellos mismos, de los individuos y grupos inconformes o rebeldes que constituyen su sector social, su estrato.

b) Para garantizar la continuidad y la subsistencia de la base política en cada situación concreta.

c) Para atacar con éxito y replegarse en orden.

Las formas tácticas en relación a las estratégicas se desarrollan en el plano DE LA CANTIDAD, pues su desarrollo en CALIDAD representa un SALTO y adquiere por lo tanto carácter estratégico.

Por ejemplo, cuando en una localidad se construyen dos grupos de militantes que al cabo de algún tiempo se extienden a una zona en la que se construyen diez grupos, salta a la vista que : el desarrollo de la organización exige el cumplimiento de tareas para las que es indispensable mayor capacidad revolucionaria subjetiva ; que el número de problemas y de posibilidades de acción aumentan ; que la lucha de clases se agudiza y la iniciativa revolucionaria no sólo se enriquece sino que pasa a constituir el arma principal de los revolucionarios en su desventaja en la correlación de fuerzas.

La forma primaria de organización táctica es el núcleo de militantes. Este se construye en principio, sobre la base de la decisión libre y voluntaria de cada individuo. Su existencia depende de la honestidad con la que cada uno decide ir transformando su vida personal en la vida de la lucha revolucionaria.

El núcleo de militantes revolucionarios se forma pues porque cada uno de sus miembros se propone luchar y se compromete con cada uno de sus compañeros a ser honesto y cumplido. A no aceptar tareas que sabe que no va a cumplir, a no hablar sobre cosas que desconoce y opinar sobre hechos que no ha estudiado y comprendido, se compromete sobre todo a : VIVIR COMO EL PUEBLO Y CON EL PUEBLO, para comprenderlo; A CONOCER LAS LEYES CIENTIFICAS que gobiernan el desarrollo de la sociedad y la naturaleza, esforzándose por comprender las formas en que éstas actúan, en la realidad que él se ha comprometido voluntariamente a transformar ; tomar conciencia y actuar en consecuencia de que él mismo constituye una PARTE ACTIVA de esa realidad y que por lo tanto se propia transformación es ya el comienzo y su principal aporte en la transformación del mundo. Es el núcleo de militantes revolucionarios por tanto, el elemento primario de la base política, y es también la escuela elemental en la que se forma CONSCIENTEMENTE el hombre nuevo.

En cuanto al número de militantes que forman un núcleo, sólo podemos decir que dadas las condiciones de la lucha revolucionaria (NECESARIAMENTE CLANDESTINA, como ya lo demostramos al principio), deben ser poco numerosos.

Políticamente la primera tarea de todo núcleo de militantes, consiste en determinar su composición de clase, ubicando el origen de clase de cada uno de sus integrantes, y comprender el papel que corresponde en la lucha a cada sector social.

IDEOLOGICAMENTE la tarea es comprender la diferencia ABSOLUTA, TOTAL, que hay entre BIENESTAR POPULAR Y BIENESTAR BURGUES, entre el sentido revolucionario y el sentido burgués de progreso. Comprender el carácter ANTAGONICO que hay entre los intereses y las ideas “morales” - que es la forma como los intereses se manifiestan - de los explotados y explotadores. Esta es ciertamente algo VITAL en la formación de la conciencia revolucionaria, pues es la IDEOLOGIA una de las principales fuentes de desviaciones.

TEORICAMENTE se requiere que los revolucionarios aprendan en la práctica y en su relación con el pueblo, EL METODO CIENTIFICO de análisis e interpretación de la realidad.

UBICANDO cada militante, puede ya por sí mismo esforzarse por practicar la AUTOEDUCACION, así como iniciar su lucha diaria para VINCULARSE POLITICAMENTE a los sectores más populares, lo que no quiere tampoco decir que abandonen su labor de propaganda y proselitismo hacia los estratos sociales de donde procede.

En estrecha vinculación entre revolucionarios y masa trabajadora pobre y explotada, debemos cuidarnos de una grave equivocación : LAS TENDENCIAS POPULISTAS que en la práctica se manifiestan como conductas espontaneístas. En primer lugar porque la conducta de las masas está determinada POR LA DOMINACION ECONOMICA, POLITICA Y CULTURAL a la que están sometidas, y porque además la miseria física y espiritual, la enajenación que ésta produce, mantienen al pueblo encadenado a todo sistema de hábitos y reacciones instintivas.

Igualmente, en la interpretación, en el análisis de la realidad debemos de diferenciar entre lo que son los DATOS EMPIRICOS, de las CONCLUSIONES TEORICAS. Además, cualquier conocimiento de un caso, de una localidad, de una zona, región o país, debe relacionarse con el sistema y la época.

Por último, debemos de tener bien claro el papel que en cada situación y momento corresponde a cada núcleo de militantes. No tomar esta necesidad en cuenta puede llevarnos al fracaso en la construcción de la base política, que como todo en la naturaleza es al VIVO, en proceso constante de formación y de desarrollo.

La homogeneidad de la base política no es de ninguna manera la identidad absoluta entre sus núcleos de militantes, sino su capacidad de actuar con iniciativa, independencia y coordinación.

Un núcleo de militantes, necesita en general avanzar, constituyéndose en base a nuevos núcleos, en un COMANDO DE RESISTENCIA POPULAR.

Evidentemente, un comando de resistencia popular, es un núcleo de militantes revolucionarios CONSOLIDADO, cuya principal función hacia la organización es la de comenzar a forjar a los que serán CUADROS MILITARES, y en cuanto al enfrentamiento directo en contra del enemigo, es a los comando a quienes corresponde lo más difícil del HOSTIGAMIENTO aún cuando en éste DEBE de participar toda la ORGANIZACIÓN.

¿Por qué tenemos pensado que ésta forma es correcta ?

En primer lugar, llamamos comando al embrión de nuestras futuras fuerzas guerrilleras, porque aunque sus tareas tienden a medida que la lucha avanza ser cada vez más de carácter armado revolucionario, su vida interna es incluso más profundamente política que las de los núcleos de militantes y por lo tanto, aún cuando en el cumplimiento de sus tareas debe de ir usando cada vez más la disciplina militar revolucionaria, tanto en la determinación de sus tareas como en la de objetivos a hostigar o a explorar, debe de basarse en el mejor análisis político al alcance de su capacidad. Además siendo comando, un núcleo de militantes consolidado, no cabe duda que no sólo ha logrado un mejor grado de politización, sino que su existencia al ser el resultado de todo un proceso de formación revolucionaria, lo es también de la depuración política de sus integrantes.

Se pensó también en la RESISTENCIA POPULAR, porque ésta indica una ACTITUD POLITICA que consideramos en estado latente en la presente etapa de la lucha de clases de nuestro país. Y porque además, de nuestra parte nos esforzamos por encontrar las formas prácticas más eficaces para RESISTIR : a). La ofensiva demagógica del gobierno “aperturista”, que afanosamente pretende garantizar una correlación de fuerzas sociales (y políticas) a su favor ; b). La actividad contrarrevolucionaria que pretende intimidar con una sangrienta combinación de corrupción y de terror a las masas que ya se atreven a manifestar su inconformidad y hasta rebelarse ; c). La acción represiva directa en contra de las organizaciones revolucionarias y la “contraguerrillera” hacia los núcleos de combatientes que nacen aún.

Los comandos de resistencia popular, equivaldrán a las guerrillas dispersas o milicias de autodefensa según la teoría de la guerra popular. Por ahora son la principal forma táctica de organización revolucionaria, la escuela político-militar donde se forjan los cuadros militares revolucionarios, la organización constructora de las ZONAS GUERRILLERAS.

Una de las características principales de un comando de resistencia popular es que cada uno de sus militantes es un combatiente armado al mismo tiempo que un cuadro constructor (e instructor) de grupos de militantes. Es más, un grupo de militantes sólo puede constituirse en un comando sobre la base de por lo menos un nuevo núcleo reclutado y organizado por él mismo, ya que su responsabilidad POLITICA determina el cumplimiento de tareas (exploración política y operativa, de observación, de preparación, etc.) que rebasan en mucho la capacidad propia.

Además, siendo el comando de resistencia popular, el recurso político para la construcción de ZONAS GUERRILLERAS (en la superficie y en los puntos), su actividad política requiere un mínimo de capacidad para apreciar correctamente las posibilidades reales en cada conjunto de localidades, tanto en lo político (actitud íntima de la población) como en lo operativo (costumbres, formas de vida, aspiraciones inmediatas, condiciones geográficas, etc.).

Y como todos estos requerimientos solo pueden llenarse en la práctica, una de las necesidades esenciales de un comando, es que sus miembros si no pueden aún o no resulta conveniente por seguridad, que sean revolucionarios profesionales, por lo menos deben de estar ligados permanentemente a su base política y subjetivamente preparados para romper en cualquier momento con sus formas “tradicionales” de vida.

El desarrollo político de los comandos de RESISTENCIA POPULAR, desembocará en la constitución de lo que será un COMITÉ DE CONSTRUCCION REVOLUCIONARIA cuyo embrión realmente se desarrolla desde el momento mismo en que la acción política de un grupo de militantes se extienden hacia la formación de otros, se CONSOLIDADN y se constituye COMANDO.

Un comité de construcción revolucionaria ya es desde antes de su misma formación, un núcleo dirigente en lo político y en lo militar. Su jurisdicción ideal para la presente etapa es la ZONA o EL BARRIO, pero dadas las condiciones actuales del surgimiento de las organizaciones armadas revolucionarias, muchas veces nos encontramos conque sin ser propiamente un comité de construcción algunos núcleos de compañeros deben de desplegar su actividad casi se puede decir a nivel nacional.

Sin embargo, aún cuando parezca contradictorio, el desarrollo de la construcción de la base política y de la organización de la base social va planteando la necesidad de los comités locales de zona y de región. Precisamente hemos comenzado a insistir en la formación de comités de región.

Los comités de región son por ahora, pensamos, la forma táctica más urgente desde el punto de vista de la Dirección Estratégica (nacional), pero solo la consolidación de comités de zona es la que hará posible la verdadera construcción de comités locales junto a la organización de zonas guerrilleras.

Quiere decir que para la organización en éste momento, la tarea principal es la formación de los comando de resistencia popular porque precisamente una de las principales causas de estancamiento en nuestro trabajo ha sido el miedo de algunos compañeros responsables a “comprometer a la organización actuando prematuramente”. Incluso la caída de los compañeros de un comando del D.F. (cinco en total, incluyendo entre ellos a una compañera), a quienes el enemigo relacionó directamente como “los autores” de la campaña de estudio táctico que una rama de nuestra organización realizó colocando bombas en diferentes locales de instituciones gubernamentales (P.R.I., C.T.M., I.N.J.M., etc.) y de empresas yanquis (IBM, FORDMOTORD COMPANY, NACIONAL CITY BANK, COCA COLA, etc.) se ha tomado como argumento para justificar la falta de iniciativa en la tarea de enfrentar al enemigo y hasta hay compañeros que al ser afectada su cómoda forma de “luchar”, o al ser (o sentirse) OBLIGADOS --aclaramos que por el enemigo-- a abandonar sus puestos burocráticos, argumentan que atacar al enemigo “en este momento” es provocación.

Nosotros sabemos, porque nos lo enseña toda la historia de la lucha revolucionaria en nuestro país y en el mundo, que una organización de combate no puede a la larga mantenerse sino por medio de la lucha. “La concepción rígida y mecánica de la burocracia solo admite la lucha como resultado de la organización que ha llegado a un cierto grado de fuerza. La evolución dialéctica viva, por el contrario, hace nacer a la organización como producto de la lucha, éste es el método específico precisamente de crecimiento de las organizaciones proletarias ; prueban sus fuerzas en las batallas y salen renovadas en ellas” (Rosa Luxemburgo : huelga de masas, partido y sindicatos).

Sólo así, en el cumplimiento de nuestra tarea hacia el movimiento revolucionario, podremos alcanzar los objetivos que como organización nos hemos propuesto en el curso de esta etapa : construir zonas guerrilleras, hacer la guerra de guerrillas, organizar guerrillas concentradas y comandos de reconocimiento armado.

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