República Mexicana, 30 de noviembre de 2006

A LOS MOVIMIENTOS POPULARES.
AL PUEBLO DE MÉXICO.




El empecinamiento que están mostrando los oligarcas, el gobierno federal y las dirigencias del PAN y el PRI con la imposición de un presidente espurio, y el sostenimiento a toda costa de un gobernador ampliamente repudiado y combatido por el pueblo oaxaqueño demuestra la continuidad de las viejas inercias que han ido de la mano del capitalismo desde hace varias décadas, con su secuela de represiones, encarcelamientos, desapariciones forzadas y asesinatos políticos.

Esa actitud revela una postura clasista en la que no figura el verbo ceder, aún cuando los reclamos de justicia social continúan creciendo inconteniblemente a lo largo y ancho del país, y los diversos movimientos populares se van aprestando a utilizar y enriquecer las más variadas formas de lucha, que van desde las pacíficas y legales, hasta las clandestinas y armadas.

Hoy, el acento de estas formas de lucha se inclina hacia las formas pacíficas y legales porque corresponde a las circunstancias de la etapa en que se encuentra el proceso de lucha social en su conjunto, pasando las formas armadas a desempeñar un papel complementario, de apoyo.

La dialéctica de este proceso indica –desde nuestro falible punto de vista– que mañana las cosas pueden invertirse, pasando a desempeñar una importancia primaria las formas armadas, o a combinarse de acuerdo a los requerimientos y los objetivos políticos de las siguientes etapas, y a la mayor capacidad y madurez política que haya alcanzado el conjunto de las luchas del pueblo.

Así ha quedado registrado en las diversas etapas por las que han tenido que transitar las luchas del pueblo mexicano, desde hace casi doscientos años.

Y es precisamente ese ascendente movimiento de amplios sectores sociales que ya no están dispuestos a permitir las imposiciones que tradicionalmente han hecho los gobernantes en turno, lo que caracteriza a la etapa actual como cualitativamente nueva, superior a las anteriores. Ni en 1988 se observó un fenómeno de participación tan creciente en la lucha social como se está dando hoy.

Obviamente, el fondo de esta situación esencialmente tiene que ver con el hartazgo social que generaron los últimos 24 años de neoliberalismo, que no es otra cosa sino la expresión salvaje del capitalismo, donde el objetivo supremo de la clase capitalista, que es el de acumular más y más ganancias convertidas en capital, es llevado a niveles tan exorbitantes que resultan incompatibles con la sobre vivencia digna de los millones de trabajadores que producen esas ganancias, pero que son despojados de ellas por los grandes capitalistas trasnacionales y nacionales.

Y es a ese neoliberalismo, acuñado por regímenes priístas desde 1982, y reforzado por Fox en el sexenio que acaba de terminar, que hoy pretende apuntalar el espurio Felipillo para seguir satisfaciendo la voracidad sin límite del capital trasnacional y nacional, sin importarle despedazar más al país y que siga creciendo la sed y el hambre de justicia social en toda la población.

Los 71 años de gobiernos priístas fueron coronados por seis años de panismo, que hoy quieren extenderse a otros seis más para continuar con la misma vieja obra de explotar y súper explotar al pueblo trabajador, hasta que éste levante su voz y grite a los cuatro vientos que ya no está dispuesto a permitirlo, que ya se cansó de estar poniendo la mejilla para que los poderosos la estén golpeando a su antojo.

Y esos días felices ya se están arribando en las diversas luchas y movimientos que se están multiplicando en todo el país, con sonidos combativos que en varios lados empiezan a opacar los gritos triunfalistas de la derecha panista-yunquista y sus hermanos mayores, los priístas.

Esto significa que las fechas históricas de 1810 y 1910 ya están tocando a la puerta del 2010, para completar la tríada histórica a través de la que ha ido avanzando el indoblegable pueblo mexicano, hasta que logre alcanzar su liberación verdadera y definitiva.

Esta situación se presenta en un contexto internacional en que la correlación de fuerzas se inclina a favor de la lucha de los pueblos oprimidos por el neoliberalismo en América, Europa, Asia y África, y en un panorama ampliamente desfavorable para el imperialismo norteamericano, al que el heroico pueblo iraquí le esta propinando una paliza histórica, que es aplaudida por todas las fuerzas progresistas y revolucionarias en todo el mundo.

Este hecho reviste una importancia fundamental para todos los que vivimos y luchamos en México, por la estrecha relación geográfica, física, económica y política que hemos tenido que llevar con los EEUU. Una relación que ha sido de dependencia estructural en lo económico, y de sumisión en lo político, debido a la actitud servil y entreguista que han tenido durante décadas los sucesivos gobiernos que ha tenido nuestro país desde 1929 hasta la fecha, con la honrosa excepción del gobierno del general Lázaro Cárdenas Del Río.

Una relación de sojuzgamiento, que alcanzó elevados niveles en el sexenio foxista y que amenaza llegar a niveles de mayor infamia con Felipillo el espurio, en una demostración de monumental estupidez al aferrarse a seguir amarrados a la carreta imperial norteamericana, que en los últimos años inició una caída en picada en lo económico, social, político y militar, expresándose claramente en los tremendos problemas que afectan mortalmente su economía y en la apabullante derrota militar que ya sufrió en Irak, ante un pueblo relativamente pequeño en lo físico, pero poderosamente grande en espíritu guerrero de justicia y dignidad.

Actualmente, las diversas expresiones que está teniendo el movimiento social y popular en varias partes del país coinciden en objetivos que cada vez son más claros, como son el reordenamiento de la economía para beneficio de las mayorías, un nuevo constituyente que convoque a la realización de una nueva constitución, que le brinde protección y validez jurídica a las viejas y nuevas conquistas de todos los mexicanos y mexicanas, entre otras demandas y objetivos que enarbolan.

También la diversidad de métodos de lucha en las distintas organizaciones políticas y sociales está generando formas novedosas y creativas que van superando los viejos esquemas de vanguardismo y caudillismo, que en numerosos casos ha dañado u obstaculizado el avance y fortalecimiento de los movimientos que se han dado en México.

Muchas son las lamentables experiencias de sectarismo, desencuentros, divisiones y confrontaciones que se han dado entre diversos movimientos, luchas y organizaciones, que no pocas veces han tenido un desenlace violento y sangriento. Esto ha acarreado por consecuencia el debilitamiento político de los protagonistas por el descrédito político que se ocasionan. Pero también ha generado el fortalecimiento del enemigo común que tienen dichas organizaciones y movimientos: el Estado, que observa con beneplácito las confrontaciones entre luchadores sociales, que en algunas ocasiones atiza él mismo para lograr el objetivo de dividir para vencer.

Esta amarga realidad, que ha perneado el proceso que han tenido varias organizaciones, tanto pacíficas y legales, como clandestinas y armadas, demuestra la falta de capacidad y creatividad para construir alternativas que en lugar de generar confrontaciones estériles y enfrentamientos fraticidas produzcan entendimientos, tolerancia y respeto.

Por ello, no dejan de ser refrescantes y alentadoras las nuevas experiencias que se están manifestando en algunos movimientos, como el que desarrolla la APPO en Oaxaca, que, independientemente de que logre los objetivos que se ha propuesto cumplir en el plano local, regional y nacional, ya esta aportando enseñanzas sobre cómo se puede estructurar un movimiento que logre unificar lo diverso, sin que prevalezca la imposición canibalesca de los puntos de vista de un grupo sobre los puntos de vista del otro, o la discusión desgastante sobre la primacía de unos métodos sobre otros, que generalmente ha conducido a la parálisis, desencanto y frustración de los grupos y movimientos que optan por ese tipo de praxis.

También están las experiencias que ha estado mostrando el movimiento masivo que se concreto en la Convención Nacional Democrática, que, al margen de la participación electorera de los partidos que integran el Frente Amplio Progresista , es un movimiento nacional originado por el fraude electoral que instrumento la derecha panista, apoyada por el PRI, Los señores del dinero, y de manera principal, por el gobierno de Bush. Si este movimiento logra sostenerse y encauzarse junto a los otros movimientos existentes, entre los que también está la OTRA CAMPAÑA, va a poder representar una poderosa fuerza que puede hacer una importantísima contribución a las luchas que ya se están desatando por lograr rescatar y hacer valer la verdadera soberanía nacional, que consiste en la voluntad del pueblo.

Finalmente, como expresamos en el comunicado que enviamos inmediatamente después de que comenzó la represión contra la APPO en Oaxaca, de que estábamos dispuestos a atacar a las fuerzas armadas del país, así como a los cuerpos policíacos federales, estatales y municipales que intervinieron en acciones represivas que sean masacres contra los movimientos populares y población, reiteramos la advertencia, pero hacemos un agregado: haremos lo mismo, aún cuando no sean masacres, en los casos en que los movimientos que estén siendo reprimidos no estén en las condiciones, o no tengan la capacidad de dar una respuesta mínima a las fuerzas represivas.

En el caso de la APPO, como ya lo habíamos considerado en el comunicado anterior, tiene la suficiente fuerza y razón para darle una lección a las fuerzas represivas, como ya lo ha estado haciendo, defendiéndose con sus propios medios, que le bastan y sobran para ese nivel de enfrentamiento.

Por supuesto, a nosotros no nos faltan las ganas ni los medios técnicos para realizar acciones militares contra el ejército federal, la PFP, o policías federales, y estatales y municipales, sobre todo contra los que dispararon criminalmente contra los mineros en Michoacán, o los que golpearon y violaron a los hombres y mujeres dignos de San Salvador Atenco. Podemos atacarlos, como ya lo hicimos en el primero y segundo año del sexenio foxista. Pero hemos aprendido a no dejarnos llevar por el arrebato. Hemos tratado de ser sensibles ante las necesidades que tienen los movimientos populares para que desarrollen sus luchas, de acuerdo a sus tiempos, métodos y objetivos políticos, para que una participación nuestra no vaya a ocasionarles un flaco servicio, que le permitan al enemigo común utilizar lo que hagamos para una mayor represión contra esos movimientos. En este punto, estamos conscientes de la relatividad que tiene el enunciado anterior, porque cuando los gobiernos represivos tienen ya definidos sus planes para intentar aplastar a los movimientos, si no encuentran pretextos simplemente los inventan.

Las acciones que realizaron algunas organizaciones revolucionarias, a las que, por cierto, les enviamos un fraterno saludo revolucionario, expresan un sentir legítimo y respetable, al que le dan la argumentación política ya conocida en sus comunicados posteriores al accionar. Si nuestro punto de vista con respecto a la conveniencia o no de realizar acciones en estos momentos es diferente al de dichos compañeros, no significa nada más que eso.

Desde nuestras trincheras de lucha les enviamos un saludo revolucionario a todos los movimientos y organizaciones que están en pie de lucha contra la imposición de Felinillo el espurio, contra el gobernador criminal de Oaxaca, contra las fuerzas represivas de todo el país, y contra el neoliberalismo, que a toda costa quiere seguir imponiendo la derecha panista-yunquista, apoyados y protegidos por el PRI.

Lo más importante que está aconteciendo en los últimos combates que están librando esas luchas de amplios sectores del pueblo, es que se le ha ido perdiendo el miedo a conquistar lo que debe ser de todos, con justicia, libertad y dignidad, y a sentir que está cada vez más al alcance de las manos de todos los que luchamos porque así sea.




¡ CON LA FUERZA DE LA RAZÓN, POR UNA NUEVA REVOLUCIÓN ¡

COMANDO CENTRAL DEL EJERCITO VILLISTA REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO

( EVRP )


REPUBLICA MEXICANA A 30 DE NOVIEMBRE DEL 2006.