La Corte acierta y Uribe pierde

LA CORTE ACIERTA Y URIBE PIERDE

Julio 1 de 2008

La Corte Suprema de Justicia desnudó la dictadura de Uribe el pasado 26 de junio al sentenciar que “…la aprobación de la reforma constitucional fue expresión de una clara desviación de poder, en la medida en que el apoyo de una congresista a la iniciativa de enmienda constitucional se obtuvo a partir de acciones delictivas”. “Se concluye que el delito no puede generar ningún tipo de legitimación constitucional o legal, razón que lleva a la Corte a ordenar la remisión de copia de esta sentencia al Tribunal Constitucional y a la Procuraduría General para los fines que estimen convenientes”.

La ira de Uribe estalló de inmediato porque este fallo contra Yidis lo toca directamente a él, porque la sala penal de la Corte ha condenado por concierto para delinquir con paracos a congresistas de la mayoría espuria que votó su reelección al lado de Yidis y los que están detenidos e investigados por la misma causa superan la veintena. También son procesados por ese delito altos mandos militares. A pesar de las cortinas de humo para ocultarlo, hay sentencias y libros sobre el fraude electoral en las dos elecciones de Uribe Vélez, demostrado en el juicio al ex director del DAS (policía secreta dirigida por el Presidente). El pisoteo de leyes poco o nada democráticas y la corrupción del gobierno ya huele tan mal que asquea a una institución burguesa como la Corte y hasta la Procuraduría.

Como ocurre a la oposición, la Corte hoy es víctima de la intolerancia y el autoritarismo con los hostigamientos del DAS, señalamientos de complotadores y las acusaciones de apoyo al “terrorismo” y complicidad con el narcotráfico que arrecia el gobierno cuando se frenan sus planes o se develan sus sucias estratagemas para imponer el proyecto fascista de “Estado Comunitario”, como sentenció la Suprema Corte: “Resulta inaudito que desde las altas esferas del poder de la época, por algunos de sus miembros, se impulse la desinstitucionalización al promover el quebrantamiento de las reglas básicas del Estado cuando en busca de un beneficio particular se impulsó a toda costa un Acto Legislativo, sin importar que para sacarlo avante se llegare hasta la comisión de conductas punibles”.

El fallo es concluyente y no lo soporta Uribe que responde con virulencia. La Corte se reafirma en sus decisiones el 1 de julio, generando nuevas dificultades al gobierno que ve crecer las diferencias al seno del pútrido bloque que lo ha apoyado en 6 años de un mal gobierno sumido en honda crisis. Legitimidad y legalidad no se ganan acudiendo al destartalado y descompuesto Congreso, ni manoseando al pueblo con la invitación a un “referendo para repetir las elecciones presidenciales de 2006”, avivatada uribista para tapar sus delitos que a pocos días de ser propuesta ha ganado rechazo extendido y generado más polarización. El fallo confirma muchas denuncias que desde el 2002 sostienen con firmeza los mejores líderes del movimiento de oposición al régimen y al gobierno.

Es políticamente viable y necesario luchar para que renuncie Uribe y formar un gobierno de amplia convergencia democrática y antiimperialista que adelante las elecciones generales y prepare la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente al servicio del pueblo, que trabaje por una constitución que, entre otras decisiones, elimine el presidencialismo autoritario y el neoliberalismo que soportan la antidemocracia que por décadas ha perjudicado a Colombia y su pueblo.

Rechazamos los inmorales y costosos referendos de Uribe, llamamos a fortalecer el movimiento progresista y democrático para triunfar sobre los conceptos y las prácticas fascistas, derrotar el abuso contra el pueblo y poner fin al pisoteo de nuestra soberanía con el proyecto de “Estado Comunitario” y la “seguridad inversionista” (o “democrática”) que reprimen al pueblo hambreado por la aguda crisis económica que gerencia Uribe… ¡No a los referendos uribistas! ¡Que renuncie el dictador!

¡Combatiendo Unidos Venceremos!

Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)