Carta de Lil Milagro Ramírez a su madre
Fecha: 1971 08 01
Grupo: Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP)
País: El Salvador
Categoria : Comunicado
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CARTA DE LIL MILAGRO RAMÍREZ A SU MADRE

Introducción para el lector:

La carta de Lil Milagro Ramírez que presentamos hoy al lector, está dirigida a su madre, doña Tránsito Huezo Córdoba de Ramírez, (maestra y filósofa graduada de la Universidad de El Salvador). La carta tiene fecha de Agosto de 1971, Lil tenía ya un año de estar en la clandestinidad.

Hay referencias en la carta que habría que explicar al lector, sobre todo, referidas al entorno familiar. En la familia Ramírez-Huezo córdoba, hubo cuatro hermanos; tres mujeres, Luz América, Lil Milagro y Amadita, y un varón, el menor, José Napoléon. Luz América, la mayor de las hermanas, contrajo matrimonio con un joven oriental, y Amadita, la menor, (a quien Lil llama en esta carta la “Benjamín Rebelde”) con un mucho de ascendencia árabe. De ahí las referencias al cruce de culturas que frecuentemente hace Lil sobre sus sobrinos.

No creo necesario hacer comentarios, por ahora, sobre la relación madre-hija, Lil es más que elocuente a este respecto, y no sólo en la presente carta, sino en todas las que envía a su madre. En el libro sobre Lil que estamos elaborando, y al que hicimos mención en la primera carta-entrega de Lil en Co-Latino, se tendrá acceso a toda la correspondencia de Lil a su familia, no sólo estando ya clandestina, sino en períodos anteriores.

Sobre “Los condenados de la tierra” con prólogo Sartreano, nos permitimos recomendar al lector su búsqueda y lectura para ponerse en contexto.

Si bien el material recopilado es suficiente para dar a luz un trabajo serio y bien documentado sobre Lil, si en poder de algunas personas se encuentra algo relacionado con alguna de las facetas de Lil, con mucho gusto enriqueceremos su memoria con él, si tienen a bien hacérnoslo llegar.

Miriam Medrano
mirimed@yahoo.com.
Depto. de Letras, Universidad de El Salvador
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Agosto de 1971

Querida queridísima:

¿Has encontrado ya entre mis cosas un libro que tú misma me hiciste, empastado en verde oscuro y que contiene una serie de cartas dirigidas a tí y que comienzan precisamente así:

Querida queridísima? lo leí hace muchos años en un libro “El pequeño Lord” y en él, Cedric Flauteroy se dirigía a su madre con esas dulces palabras, desde entonces me dije que así debía llamarte yo a tí querida queridísima.

Dicen que te encuentras triste, es natural pero por favor no lo estés tanto que llegues a preocuparnos, por eso quiero hablar contigo largamente, quiero que tu angustia se convierta poco a poco en resignación y luego en comprensión para estas decisiones mías que parecen haberte llevado a una profunda tristeza.
¿Recuerdas cuando en primer año de Derecho escribí un trabajo sobre “José Martí en la vida del libertador” o viceversa? ya no se quien fue primero y por tanto quien influyó en quien, ¡que vergüenza! No en valde me aplazaron historia en primer curso del plan básico. Fuiste tú quien me buscó en tu biblioteca todos los libros que me ayudaron a obtener un diez muy bien ganado y el honor de ser la mejor alumna en mi curso en la materia de Gramática Superior Española. Entre aquellos libros había uno que hablaba de José Martí y de su madre, no pretendo ser tan vanidosa como para compararme con su figura, pero suyas son las acciones ejemplares que yo quiero seguir y suyas las palabras que yo ahora te repito a tí y que desde siempre se me grabaron en el alma quizás porque presentía ya que iba a hacerte sufrir por mis ideales.

“Mírame madre y por tu bien no llores.
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas
Tu mártir corazón llené de espinas
Piensa que nacen entre espinas Flores”

Tu has llevado una vida plena y ejemplar, llena de grandes alegrías pero también de muchos sacrificios, estás hecha de una fortaleza que yo siempre he querido tener, te he visto reír muy a menudo y aunque pocas veces te vi llorar eso no quiere decir que no comprendiera tus hondos sufrimientos, pero como siempre me enseñaste a superar los malos ratos de la vida, son los recuerdos amables los que más abundan en mi memoria. Tú has sido para mí, además de madre y maestra una gran amiga. ¡como recuerdo las veces que nos sorprendía la madrugada mientras conversábamos en tu cuarto de mil cosas y reíamos en voz baja como dos colegialas para no despertar a los demás! Y las horas que pasábamos cantando juntas, ¡cómo olvidarlas! Yo, aunque no lo parezca soy muy sentimental y guardo como tesoros los recuerdos de aquellos momentos que me han hecho vibrar el alma, respecto a tí hay tantos, que me maravilla esta buena memoria mía para tenerlos tan presentes como si ocurrieran ahora mismo. Y las muchas veces que estudiabas con tus compañeras de Facultad, yo me desvelaba por el solo gusto de hacerte reír con mis tonterías, y me daba un gusto enorme jugar a ser tu doncella particular y llevarles el servicio de leche o de té al cuarto de estudios; y las bromas que te gastabas sobre tus viejas amigas y de colegio cuando tenían alguna reunión para rememorar el pasado, y lo enojada que aparentabas estar cuando te decía “Braincóbi” sin ningún respeto o simple mente Tanchito. Y el orgullo mal disimulado que yo sorprendía en tu mirada y en tu voz cuando decías: esta es mi hija, y yo te besaba impetuosamente en la frente o en la mejía. Todo eso me es tan valioso, que podría pasar la vida entera recordándote con una sonrisa.

Tú de mi debes tener también buenos recuerdos, no he sido una mala hija, estoy segura, y aunque alguna vez mis hermanos se hayan asustado de que mi trato contigo pareciera diferente, es porque yo soy mas impetuosa, porque te he tenido siempre una confianza sin límites, porque te he querido un mundo y ahora te quiero un universo, te he visto ser feliz a mi lado disfrutando de mis cosas, por todo eso no quiero que estés muy triste, no debes estarlo; no vale la pena echar en el olvido todo lo bello que ha habido en nuestra vida, sólo es preciso que hagas un esfuerzo, te lo pido por favor, voluntad de sobra tienes, bien lo se y cariño también; ¿no lo he hecho yo? Cuando la tristeza quiere apoderarse de mi, te recuerdo mucho y créeme que es en esos recuerdos donde encuentro fuerzas y hasta alegría.

No es que haya sido necesario que me encuentre lejos para valorarte, eso nunca; siempre he tenido plena conciencia de lo mucho que tu vales, de la gran mujer que tu eres y de que todo lo que soy te lo debo casi entero, me has moldeado a tu imagen y semejanza, tengo tu firmeza de carácter, tu entera voluntad, tu fe en el hombre y su destino, tu rectitud moral para vivir de acuerdo a los principios en que creo, aunque en ellos se me vaya la vida misma. Si de mi padre aprendí a amar una causa revolucionara, de tí aprendí a amar la vida en sí, a buscarla en todo momento la belleza y la verdad, a amar a Dios y a respetarme a mi misma y a los demás.

Si supieras mamá como me has sido de útil durante todo este año, como has estado siempre junto a mi, seria tan largo de contarte cada detalle en el que yo me decía ¡Bendita madre! que me enseñó a ser como soy, ha habido problemas y dificultades que de no haber sido tu tan ingeniosa como eras, de no habernos preparado para la vida en forma tan completa y total, quien sabe como hubiera podido yo resolverlos, cuando me veía frente al asunto en cuestión, me decía con firmeza, mi madre jamás se hubiera echado para atrás, ella se las habría arreglado para salir adelante; y recordaba todo lo que tu nos contabas de tu vida de directora del colegio, y tus salidas ingeniosas para resolver las cosas, yo entonces me sentaba a reflexionar un rato y te aseguro que todo o casi todo, he podido resolverlo más bien a base de recordar lo que tu hubieras hecho, a base de seguir tus maravillosos consejos que tengo grabados en el alma por siempre. No mamá tu no has fallado como madres, ¡que va! Si la misión de una madre es hacer de sus hijos hombres y mujeres capacitados para la vida, (sea esta cual fuere) nadie como tú para lograr tal capacitación, lo he comprobado de manera rotunda y total por esta experiencia por la que he pasado. Yo sé que te vas a reír a carcajadas y no me vas a creer pero he entrado en un sentido del orden que espanto y me he vuelto muy metódica y disciplinada.

De algo más erés responsable: tus dos grandes pasiones viajar y leer ha hecho presa de mi espíritu. Con quien sino contigo aprendí yo a encontrarle sentido a un viaje, valor a los rincones más bonitos de cada lugar, a descubrir cosas que un profano nunca hubiera visto, ser audaz, a romper ataduras y a disfrutar plenamente? ¿con quien sino contigo aprendí yo lo que vale un libro? Quien me llevo a ese mundo maravilloso de la literatura? Quien si no tú me llevó de la mano a cultivar mi inclinación por la poesía? Sabes, es como una cadena necesaria pensar en tí y en tu madre, tu te parecías tanto a ella como yo a tí, si lo mismo me parecía estar con ella que contigo, si cuando la veía comprendía porqué tu eras como eras y me llenaba de la secreta esperanza de ser así, de tener las mismas virtudes y el mismo corazón. Pero, precisamente, por querer ser como tu eres, he llegado a ser entera y fiel a mi conciencia, debes comprenderlo así.

¿Verdad mami que no es cierto que te has abandonado a un sentimiento negativo y que no quieres reír? No lo creo, no puedes tu destruir la imagen tan bella que yo tengo de tí y que me sostiene como la raíz al árbol; no quieras tu que yo me desplome por dentro, ahora que tanto necesito saber que tu al menos me comprendes, que te sobrepones al dolor y me dices con esa voz tuya tan dulce y a la vez tan firme: ¡adelante hija, no desmayes nunca! Así como me decías en tu carta de despedida, palabras que me dieron el espaldarazo definitivo: “no quiero - decías- restarte valor, si has emprendido el camino que crees justo síguelo con decisión y firmeza”. Yo sé que durante mis ultimo años junto a ustedes, parecí desapegarme de la familia, y que quizás llegaron a pensar que yo poco los quería, nada más falso, soy muy constante en mis afectos y estos los siento profundamente, no tienen ustedes ni idea de lo mucho que los quiero y de que para mí el sacrificio de emprender este camino no ha estado en dejar comodidades, dinero o posición social eso no me importó nunca, lo que me ha significado esfuerzo es superar la nostalgia de verme lejos de todos aquellos a quienes quiero, y pensar que yo era motivo de tristeza para ellos, si hasta llegué a ratos a pedir que mejor se olvidaran de mí si con eso podían vivir más felices, pero luego me decía, tonta, si tú no puedes olvidarlos un solo instante, igual les tiene que pasar a ellos. Yo no sé que piensas tú que son los revolucionarios, ahora yo soy una de ellos, pero te aseguro que tenemos un humanismo verdadero, que nuestra causa es justa y que luchamos por el bienestar de las mayorías. Recuerdo que una vez tú me dijiste que yo lo que quería era fama, que dijeran de mi que yo había sido valiente y quijota, me hiciste reflexionar muchísimo, si era por un sentimiento de absurda vanidad que yo buscaba esta lucha, debía ser honesta y dejarla, yo te respeto muchísimo y me decía, ella es mi madre y me conoce, yo no niego que se me ha alabado tanto que he llegado a ratos a ser creída, a valorarme muy en alto y tuve miedo, miedo de que fuera cierto lo que me decías y poder fallar una vez emprendido el camino, porque una causa como esta no se puede seguir hasta la muerte, sino tiene una motivación justa y digna, eso es lo que me ha hecho llegar a la conclusión de que no era sólo el sentido de vanidad lo que podía inspirarme ( no niego que pudo haber existido, vivía yo en un mundo tan acostumbrado a halagarme) sino que yo estaba segura de sentir un amor verdadero por los pobres y dispuesta con toda mi alma a luchar por su causa, te lo aseguro. Estoy mas que convencida que si estuviera en la India, ya me habría convertido en antorcha humana en señal de protesta, si en el Vietnam, andaría con mi sombrerito de paja y mi uniforme de combatiente echando a los norteamericanos al mar; si en Estados Unidos, organizando huelgas antibélicas y manifestaciones a favor de los negros. ¿Cómo podía ser de otra manera? si se cree en la igualdad y en la injusticia y se siente que los derechos humanos en el país sólo existen para los que pertenecen a una clase superior, se siente uno ofendido en su misma dignidad de ser humano y decide que no es justa esta situación, cruzarse de brazos sería de alguna manera admitirla y ser sus cómplices, y por lo tanto hay que combatirla, y no precisamente con flores y con música, desgraciadamente la clase económicamente poderosa se sirve de las armas para mantener su explotación y su robo, con ello nos obliga a responder de la misma manera si queremos defender al pueblo de sus enemigos.

Pero no era mi intención meterme con la política, si quieres ubicarme dile a papá que te preste su carta. ¿Sabes una cosa? Ya eres respetable abuela de tres pequeños moustrous ¡que locura! Lo que debes de pasar por atenderlos ¿nunca te los han ido a dejar a todos juntos? Por supuesto que me doy cuenta que soy respetable tía ¡que emoción! Realmente lamento que mis sobrinos no disfruten de mi, los hubiera querido tanto, tanto. E ¿Es cierto que la Benjamina rebelde decidió ponerle mi nombre a su primera mujercita? ¡vaya homenaje! Es para llorar de agradecimiento, me siento ancha como un pavo real, debe ser una nena preciosísima, si se llama como yo, será algo digno de verse, la quiero mucho pero no por eso dejo de amar al muñecote de Jorge Enrique, si muchas veces siento la sensación de su s manitas en mi cuello y sus grititos chillones despertándonos a todos en las mañanas, y sus risas contagiosas y sus ojotes risueños. Que criatura mas linda que es, ya debe ser todo un hombre.

Me mata la curiosidad por saber el resultado de la alianza-oriente-occidente, supe que había sido niña y que tenía un nombre raro que nadie me pudo averiguar, yo entonces le puse “flor de durazno” ¿de qué otro modo iba a llamarse? Debe ser tan dulcesita como su madre, tan calladita y seriecita como su padre, y tan menudita como ambos, ¿no? porque ella si que no creo que se parezca en nada a la tatarata de su tía, ¡ni falta que le hace! Dirá escandalizada la flamante mamá, que siempre me vio con un poco de recelo profesional pensando si no estaría ante un caso patológico de paranoia o de psicosis y lo dejaba pasar como una novata.

Lo que si no supe es que fue del heredero de la familia Gómez, fue un Meme - Toño o una Teresita Panza? Lo que sea, es mi distinguido sobrino y se le puede dar un cariñosísimo beso de mi parte.

¿Que es de Napoleón? Siempre que lo recuerdo me entra la preocupación el sabe lo mucho que lo quiero, nadie como yo para seguir paso a paso su crecimiento, para recordar toda su vida, porque a pesar de los muchos años que le llevo adelante, nos hemos entendido siempre muy bien y nos queremos entrañablemente. Si le ha entrado a la moda hippie ( y debe haberle entrado, no en balde es mi hermano), debe de estar guapísimo con la cabeza toda peluda y los pies enchancletados muy “ in”, cuando me acuerdo que un día lo peleé a lo Yul Brynner! Pelón como una bola de billar, tú estabas de viaje y al volver casi me fulminaste por aquella barbaridad, yo me había arrepentido desde que lo vi tan feo, pero no di mi brazo a torcer (cuando no) y afirmé que eso le daba personalidad, ¡pobre hermano mío! si se descuida más le corto hasta las orejas. Pienso que ya es un hombre y hubiera querido ayudarlo a encontrarse así mismo a madurar un poco, es un chico sumamente sensible, tú sabes que sí, y que las cuestiones sentimentales le afectan hondamente, a pesar de que en casa hemos sido siempre cariñosos yo tuve toda mi vida la impresión de que a ese chico le faltaba algo, como si lo hubiéramos descuidado, no era así por supuesto, pero quizás por quererlo tanto yo sent... INCOMPLETA

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