Comunicado 1

COMUNICADO 1

A los pueblos del mundo
Al pueblo de México

La caída de la URSS y de los gobiernos de los países de Europa del este, llevaron al poder imperial estadounidense, a creer que los años venideros eran los de la consolidación de su dominio absoluto. Finalizó la guerra fría y el poder económico y militar se concentró en sus manos. Se apuraron a decretar el fin de la historia y la victoria definitiva de su idea de la libertad y el progreso; la opresión política, económica, cultural y militar de unos cuantos sobre la mayoría de la humanidad.

Sus ideólogos, propagandizadores y defensores, presentaron a la globalización neoliberal como un proceso natural e inevitable, benéfico para todas las naciones y pueblos; el paraíso del libre mercado.

La anterior correlación de fuerzas, que poco a poco había venido cambiando se modificó. Vimos más claramente que el imperialismo anteriormente existente, dio un salto de calidad, en beneficio de las élites del capital financiero. Surgió una nueva clase capitalista transnacional.

Los estados nacionales se convirtieron en los estados de las multinacionales y hoy son las agencias ejecutoras de sus políticas. Ahora impulsan en su territorio la globalización neoliberal, proveen de servicios esenciales al capital y reprimen cualquier atisbo de rebeldía que ponga en peligro sus planes. El capital financiero cuenta con ventajas nunca vistas. Se desplaza de una parte a otra del mundo, sin trabas, sin fronteras, con la velocidad sin precedente que le permite la informática, determina los planes económicos, nacionales y mundiales, obtiene mediante la especulación, grandes beneficios y relega la productividad a un segundo plano.

La mayoría de los medios de comunicación están cada vez más, concentrados en menos manos. Son más controlados y dedicados a moldear conciencias y hábitos, a fabricar buenos y malos, verdades y mentiras. Cualquier agresión o guerra, es posible, solo hay que impulsar una adecuada campaña publicitaria.

Decenas de empresas multinacionales con abundantes beneficios, se están desprendiendo de decenas de miles de trabajadores. Se va perfilando un capitalismo con cada vez menos trabajadores, la revolución electrónico-informática y las nuevas formas de organización laboral lo están haciendo posible.

La riqueza y el poder se van concentrando en una cada vez más reducida minoría. La mayoría de la sociedad, incluyendo a las clases medias, pequeños empresarios y buena parte de la antigua clase capitalista nacional van siendo expropiados o se les limitan sus posibilidades de desarrollo. La proletarización y alineación del grueso de la sociedad civil es progresiva.

Pero al mismo tiempo, como reacción política social y humana, heterogéneos movimientos antiglobalización y luchas de resistencia y por demandas nacionales y locales, van configurando una creciente insurrección de la sociedad civil. Esto preocupa a los globalizadores que recurren a reprimir y a dar un trato de criminales a los luchadores sociales.

Diversas en sus formas, las respuestas y las contradicciones al proceso de globalización o inherentes a él, se van presentando. Así después de una negra y larga historia de agresiones contra diversos pueblos, los EUA, vivieron en su territorio, parte del terror que habían desplegado contra otros.

El imperio contraatacó, puso en movimiento su maquinaria militar diplomática, económica y propagandística. No les importó demostrar quien lo hizo y con el pretexto de capturar y castigar a un anterior aliado y engendro suyo y a su organización, se lanzaron contra el territorio afgano.

En pocos días, los estadounidenses y sus aliados, lanzaron miles de bombas y desplegaron sus fuerzas en el área.

En la prensa, la radio y la televisión ?machacaron y machacaron? para convencernos de que ellos eran los buenos y los otros los ?malos?. Por la lista que dieron a conocer, después de ensangrentar el territorio afgano, seguirán con otros, entre ellos el colombiano y el peruano, en nuestra América.

Nadie que tenga dignidad está a salvo. Tras el supuesto combate al terrorismo asoma claramente, el interés por el petróleo, el gas, las ganancias de la droga y acabar con las protestas y la oposición a la globalización neoliberal. Quien estorbe o se oponga a los planes y políticas del capital financiero internacional, está en peligro. Buscaban una coyuntura para lanzar su cruzada y hoy la tienen.

Algunas burguesías, entre ellas la mexicana, se frotan las manos y hasta declaran, saboreando el momento, que van a terminar con la insurgencia en sus países.

Dentro de esto es preocupante que una institución como la ONU sea cada vez más claramente, impulsora y parapeto de las agresiones imperialistas. ¿Qué tiene de democrático masacrar inocentes afganos, víctimas del hambre?, ¿Qué tiene de humano el bombardeo indiscriminado, torpe y absurdo contra la población civil?, ¿Qué tiene de pacífico el despliegue militar de las superpotencias, no para combatir la maldad terrorista, sino para repartirse las ganancias petroleras y de la droga?

En nuestro México, el esfuerzo de muchos por terminar con la dictadura priísta, fue capitalizado por la derecha. Como resultado de la incapacidad y errores de otros y del impulso de una campaña electoral dirigida al riting, la mercadotecnia llevó a un empresario al gobierno de la república.

El gobierno de Vicente Fox, representa los intereses de las multinacionales. Un año de su mandato ha sido suficiente para confirmar que un relevo en las siglas, solo es un cambio para que no cambie nada. No se han sentado bases de transición a la democracia. Las promesas de campaña están muy lejos de ser concreciones de su gobierno. Sus acciones evidencian una posición alejada de las necesidades de la mayoría.

Insiste en aplicar el IVA a alimentos, medicinas y libros; se han perdido más de un millón de empleos; persiste en su intención de vender la industria eléctrica y lo que queda de la petrolera; no cumplió las demandas indígenas, ni resolvió el conflicto armado en Chiapas; los delincuentes del Fobaproa siguen sin ser investigados; los asesinos de Acteal, Aguas Blancas y El Charco siguen impunes; frecuentemente con sus gastos, viajes, y hasta con un concierto, exhibe su insensibilidad, mientras unos 30 millones de mexicanos viven en la más espantosa miseria.

Desde su visión changarrera, nos ofrece al mundo buscando que el mejor postor compre nuestra mano de obra barata y nuestros recursos naturales y humanos. Y por si fuera poco, es cómplice de las muertes civiles que provoca la guerra imperialista en Afganistán.

Pero lo que mejor define al actual gobierno, es el asesinato de la licenciada Digna Ochoa y Plácido. Es un crimen por motivos políticos, con el inconfundible sello de los escuadrones de la muerte.

Desde la experiencia histórica, afirmamos que la acción de los escuadrones de la muerte ha sido una política de estado. Los grupos dedicados a realizar ejecuciones políticas al amparo del poder han estado prohibidos por la legislación, pero producto de las necesidades del poder y de la acumulación capitalista, la oligarquía siempre ha recurrido a ellos, cuando han sentido en peligro su dominación.

En la perspectiva de la doctrina contrainsurgente de seguridad nacional que predominaba en los años 70?s y 80?s, los escuadrones de la muerte se usaban más frecuentemente. Hay diversas experiencias en este sentido como las de la Operación Cóndor en Sudamérica, la mano blanca en Centroamérica, o la Brigada Blanca en nuestro país y otras. Con la aplicación de las orientaciones de la ahora dominante visión contrainsurgente de la Guerra de Baja Intensidad (GBI), no se renuncia a estos grupos, solo se busca usarlos más hábilmente, que se noten menos, pero ahí están, como guardias blancas, como paramilitares o como escuadrones fantasmas.

El silencio inicial del gobierno Foxista ante la muerte de Digna Ochoa, fue para tratar de ocultar o minimizar el hecho. El silencio ayuda a la impunidad. Las declaraciones posteriores de reprobación, fueron forzadas por la condena nacional e internacional del asesinato. Así mismo la liberación de los campesinos ecologistas (injustamente encarcelados), no fue producto del interés por la justicia, sino del uso político del hecho que ayudaba a calmar la tormenta política que se desató.

No es casual que la hallan asesinado en los días en que se bombardeaba Afganistán, creyeron que ese era el mejor momento, que así se notaría menos.

El asesinato de Digna no solo es la eliminación física de alguien que podía luchar contra los abusos que se cometen desde el estado contra los luchadores sociales, sino también es el intento de intimidar a otros que lo puedan seguir haciendo. Es la aplicación de la política del terror.

Será difícil demostrar jurídicamente la participación del actual gobierno en este crimen, la forma en que operan estos grupos, prevé la protección de los altos jefes. Habrá farsas de investigación y hasta uno que otro chivo expiatorio, pero desde la inteligencia militar y el CISEN seguirán ejecutándose acciones de este tipo.

Que maldad azota la conciencia de quienes desde los oscuros laberintos del poder, torturan, amenazan, hostigan y asesinan a hombres y mujeres realmente comprometidos con la defensa de los derechos más elementales de los seres humanos. Cuanta indignación, cuanto dolor y cuanto coraje nos ha causado a muchos, el cobarde asesinato de la abogada del digno nombre y ejemplo y, que nos hereda la valentía de defender la libertad, los derechos y la vida de los luchadores sociales. ¡Su muerte no quedará impune! ¿Dónde se esconderán los cobardes asesinos que nuestro pueblo no los encuentre? ¿Dónde se arrinconarán para huir de la justicia popular? ¿En que pozos de su inmunda mentalidad meterán su horrenda vergüenza?. La dignidad de Digna y la de otros no se acaba con su muerte, sigue construyendo vida.

Desde este espacio nos unimos a la condena de tan cobarde asesinato. Somos un colectivo de conducción regional de una organización revolucionaria que protegidos por la clandestinidad, coadyuvamos al esfuerzo organizador y de formación de un poder popular profundamente democrático, que haga posible la justicia social para nuestro pueblo.

Alertamos al pueblo mexicano a mantenerse vigilante ante las agresiones que puedan sufrir otros defensores de derechos humanos y luchadores sociales.

Llamamos a usar todas las formas de lucha y a unir todos los esfuerzos para construir nuevas relaciones humanas, sociales y políticas.

Estamos en contra de las guerras imperialistas. La única guerra que aceptamos, porque la consideramos justa, es la de los pueblos para defenderse de sus opresores.

Saludamos, desde los lugares en que construimos poder del pueblo, al movimiento revolucionario en México y en América Latina.

Hermanos mexicanos y latinoamericanos, esforcémonos por desarrollar los gérmenes de solidaridad y valores humanos que existen en nuestros pueblos.

Resistamos la dominación que quiere borrar la memoria de la lucha de nuestros pueblos y sus símbolos populares.

Exigimos:

- El esclarecimiento y castigo a los culpables del asesinato de Digna Ochoa y Plácido.

Libertad para:

- Gloria Arenas Agis

- Erika Zamora.

- José Luis García López.

- Sergio Bautista Martínez.

- Jacobo Silva Nogales.

- El matrimonio Gatica Padilla

- El General José Francisco Gallardo.

- Los zapatistas presos en Querétaro.

- Los indígenas de la región de Loxicha, Oaxaca, acusados de pertenecer al EPR.

- Todos los presos por motivos políticos del país.

- Absolución de Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera. Injustamente encarcelados.

- Presentación con vida de todos los desaparecidos durante la guerra sucia de los años 70's y 80's y castigo a los culpables. No permitamos las farsas de investigación ni la impunidad.

¡RESISTIREMOS Y SEREMOS MILLONES!

¡GLOBALICEMOS LA SOLIDARIDAD Y LA FRATERNIDAD ENTRE LOS PUEBLOS!

Comité de Resistencia Popular del Valle de México.

MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO LUCIO CABAÑAS BARRIENTOS. (MRLCB)

P.D. En un próximo comunicado, nuestra dirección nacional, dará a conocer nuestros planteamientos políticos.

México a 27 de noviembre de 2001