A tres años de la masacre de Sucumbíos

DESDE EL CORAZON DEL PUEBLO

Comando Azuay del GCP para ABP Ecuador

Los cuerpos mueren, más las ideas perviven en la conciencia de los pueblos.

Hace ya 3 años el gobierno narco – paramilitar y terrorista colombiano al mando del asesino de Uribe y Manuel Santos actual presidente (que coincidencia, dos asesinos al frente del gobierno de Colombia) perpetraron un cobarde crimen contra nuestro hermano pueblo levantado en armas, una masacre a nuestros hermanos guerrilleros que quedo en la retina de quienes buscamos y luchamos por la organización de la revolución y la transformación social.

No podemos ni debemos olvidar el ataque brutal y con odio que se ejecuto, tampoco olvidar a sus responsables que pagaran con justicia revolucionaria la afrenta, defensores del sistema capitalista de los intereses del imperialismo norteamericano, que serán derrotados por la historia por el desarrollo de la sociedad.

El asesinato, la represión, persecución, desaparición son instrumentos que utilizan la burguesía y el capitalismo con la intención de desbaratar la moral de los revolucionarios, mas no cuentan con la razón histórica de los que empuñamos las armas para liberar a nuestros pueblos, que somos millones los que creemos en la capacidad de los seres humanos de dirigir sus destinos, que no tenemos nada que perder en este sistema.

De seguro pensaron estos asesinos que retrocederíamos y que nos llenaríamos de miedo y temor, pero, no contaron con la firme decisión de continuar con la lucha, de reivindicar y emular a nuestros compañeros caídos, de recordar en combate a esos guerrilleros valerosos que honraron de gloria y con el bien más preciado del ser humano que es la vida la transformación de este sistema caduco, se pago con sangre el pensar diferente.

La claridad política y decisión del comandante Raúl Reyes, su carácter unitario y su expresión firme pero a la vez humana que expresaba los verdaderos valores de un revolucionario que generan en los pueblos gentes sencillas, que logramos observar mucho más allá del común, que nos disponemos a enfrentar al sistema, que nos comprometemos con nuestros pueblos que espera mucho de nosotros; que nos organicemos, que luchemos, que enfrentemos al enemigo en todos los terrenos, de esas gentes que están dispuestas a entregar sus vidas por el cambio social y que serán recordados no con lagrimas sino en el campo de batalla por la definitiva transformación social. Son expresión de comprensión y entendimiento de las verdaderas causas de la miseria, de la realidad de nuestros países y de la justeza de la lucha armada revolucionaria.

Este asesinato por parte del estado colombiano acabo con la vida de jóvenes armados y desarmados que pensaban diferente y que ante un estado asesino y cobarde, que escondido en las tinieblas y con aparatos sofisticados ataco a traición a un grupo de revolucionarios sin darles espacio ni al digno combate en el que de seguro otro hubiera sido el cantar, hace 3 años ya en que los enemigos de los pueblos, los verdaderos terroristas han usado cientos de efectivos, aviones de alta tecnología, bombas inteligentes, helicópteros artillados, compra de conciencias, infiltración y una campaña mediática que es desenmascarada todos los días, ahí mismo donde las fuerzas insurgentes en toda Colombia se hacen presente, ahí mismo donde la emboscada, el hostigamiento y el combate de las fuerzas revolucionarias le ocasiona a diario bajas al enemigo, que tiene que huir y buscar falsos positivos para encubrir su incapacidad de terminar con la conciencia de un pueblo que se levanta, porque sabe que con armas y con violencia es imparable las ideas y la organización de un pueblo en busca de cambio y transformación.

Los pueblos no olvidan a sus asesinos y más temprano que tarde la justicia popular se hará presente, hoy somos más y nos juntamos en el cambio y avanzamos hombro a hombro por el cambio social, somos millones los que luchamos en todos los continentes contra la represión y el autoritarismo, estaremos presentes ahí donde el pueblo se levante, la solidaridad y sobre todo el combate popular serán expresión de nuestra conciencia y nuestro compromiso con la revolución y el cambio social.

Son más de cuatro décadas que el estado colombiano ha asesinado a su pueblo, que el imperialismo ha metido sus narices en nuestros pueblos, pero, mientras pocos asesinos sigan reprimiéndonos, asesinándonos y encarcelándonos miles de hombres y mujeres como Manuel, Raúl, Jorge, Diego, Jonás, Lucero, Ramiro, Arturo, Ricardo y muchos otros combatientes que han entregado su vida por el cambio se organizaran y estarán dispuestos a enfrentar al enemigo de clase y aplastarlo con las armas y sobre sus cenizas construir el mundo nuevo, justo, solidario como lo soñaron.

POR NUESTROS HEROES,
JURAMOS VENCER

MIENTRAS EL SISTEMA SEA TERRORISTA,
SIEMPRE SEREMOS SUBVERSIVOS