República Mexicana, 29 de agosto de 2013
Fecha: 2013 08 30
Grupo: Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario
País: Mexico
Categoria : Comunicado
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AL PUEBLO DE MEXICO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS
A LAS ORGANIZACIONES POPULARES Y REVOLUCIONARIAS

¡HERMANAS, HERMANOS, CAMARADAS!


En dos escritos firmados por un supuesto Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en los meses de junio y agosto, dicen haber sido simpatizantes y militantes de nuestro partido y ejército, sin embargo vierten frontalmente calumnias y amenazas policíacas contra el movimiento popular y el movimiento revolucionario, en específico en contra nuestra. Por tanto:

El Partido Democrático Popular Revolucionario (PDPR) y el Ejército Popular Revolucionario (EPR), de nueva cuenta, informa al pueblo y a sus organizaciones legales y revolucionarias:

Más que responder a los libelos del supuesto ERP, con legitimidad en las zonas militares, en las oficinas del CISEN, en la Plataforma México, en la PGR, en gobernación, màs no en el pueblo, a éste es al que nos dirigimos, apelamos a él y como siempre le hablamos con honor y la verdad histórica, por dolorosa que sea ésta.

¿Por qué responder por escrito y públicamente ante tal impostura? Para que nuestro pueblo sepa la verdad y no dejar campo abierto a la deslegitimación de la lucha revolucionaria, porque al interior de nuestras estructuras, de nuestros militantes y base política, esa explicación está superada desde el momento que su publicación denota falsedad, impostura de inteligencia militar y la mano policíaca.

Desde la primera lectura de ambos libelos, tanto para los genuinos revolucionarios como para los conocedores del tema y de quienes le dan seguimiento a la lucha revolucionaria, supimos con certeza que tales declaraciones son manufactura de los cuerpos de inteligencia militar y policíaca.

Es tan burdo el contenido, la utilización fuera de contexto revolucionario, de categorías que más parecen parches mal pegados, sacados de nuestros escritos y de otras organizaciones que nada tienen que ver con nosotros; y por la dinámica de las tareas de la revolución se consideró en su momento que no era tan urgente la respuesta de deslinde, porque lo efímero y lo hueco por sí solos caen, y no nos equivocamos, el reconocimiento apresurado e inusual de un general en activo de las siglas ERP, sólo confirman la hechura desde las oficinas policíaco-militares encargadas de la contrainsurgencia, y constituye un espaldarazo a la creación gubernamental.

Exponemos los hechos tal cual son, quienes dicen ser del ERP nunca estuvieron con nosotros, nunca han pertenecido a nuestro partido, nunca han militado con nosotros en la revolución. Falso que hayan sido militantes y simpatizantes de nuestro partido “abandonados”.

Entre revolucionarios sabemos que en todo caso nadie puede llamarse o decirse abandonado porque esas circunstancias se resuelven con métodos revolucionarios, sin reproches, sin reclamos, siempre asumiendo la actitud comunista sin importar la condición que nos toque vivir de distancia, lugar o circunstancia, por difíciles que sean, asumimos que el partido somos cada uno de los militantes, que nunca estamos solos desde el momento que se comprende el lineamiento y debemos ser capaces de generar y construir colectividades de revolucionarios.

Es fácil detectar que no hay el mínimo dominio del lenguaje revolucionario y efectivamente, éste se adquiere en la praxis y no con citas librescas lejos de la abstracción política. Como acertadamente concluyen quienes han mantenido comunicación con nuestro partido, unos por escrito y otros verbalmente nos han hecho llegar su opinión, todos coinciden que son un grupo apócrifo creado por el Estado con fines represivos desde el momento que hacen la alusión perversa, mal intencionada y policíaca de llamar compañeros a los integrantes de organizaciones legales de masas.

Tenemos plena seguridad de quienes son militantes, simpatizantes y combatientes de nuestro partido y ejército, de eso no hay lugar a dudas. Lo que sí hemos investigado y tenemos ubicado es el origen y autores de tales maniobras policíacas con fines contrainsurgentes para justificar desde el Estado crímenes de lesa humanidad. Es la misma táctica, maniobra y lenguaje policiaco que han utilizado en otras ocasiones, desde hace años, contra luchadores sociales y sus familiares para hostigarlos y amedrentarlos, hoy con mayores artilugios en escalada hacia comunidades y organizaciones de masas con los mismos propósitos: reprimir.

El segundo escrito, es un nuevo intento por legitimarse ante el pueblo con el discurso de supuesta solidaridad, sin embargo, no se abandona el argumento policíaco con la misma intención de vincular organizaciones legales con el movimiento revolucionario, esto significa permear o ablandar el terreno para justificar la represión a las organizaciones legales y sus integrantes, señalando falsamente que se forma parte del entorno revolucionario.

Señalamientos similares provocaron que las fuerzas represivas federales en su momento devastaran con saña comunidades enteras de la región de los Loxichas, bajo el supuesto de que pertenecían a nuestra base; lo mismo sucedió cuando se reprimió a la APPO y al pueblo de Oaxaca con ardides policíaco-militares de esa naturaleza para justificar el baño de sangre. Sin embargo, la prueba de que sólo era la justificación para la represión es que la gran mayoría de los presos ya están en libertad, a estos pueblos y luchadores sociales el Estado los ha castigado por luchar contra cacicazgos y llevar el progreso a los pueblos indígenas por cauces independientes, y eso para el Estado es sinónimo de delito.

Lo policíaco en sendos escritos se huele y se palpa por las tácticas implementadas por el Estado y sus cuerpos represivos, la recurrente intención de sembrar cizaña y amarrar navajas entre organizaciones del pueblo para despertar bajos instintos que conduzcan a la confrontación fratricida y por otro lado preparar las condiciones para que se actúe contra el conjunto del movimiento revolucionario.

Por más que el lobo se disfrace de oveja sus fauces jamàs puede esconder, el discurso antigobierno y antielectoral constituyen sólo una mascarada radicaloide que pretende congraciarse y confundir a incautos, para ponerse como un auténtico representante de la izquierda, pero sus deslices conceptuales e ideológicos los delatan como policías políticos en plena compaña contrainsurgente.

El mensaje no tan cifrado desde los sótanos de los cuerpos de inteligencia gubernamental que llevan los escritos en cuestión, es presentar al Estado mexicano y sus instituciones represivas como omnipotentes, invencibles y capaces de controlar todo, a lo que “modestamente” aceptan estar infiltrados para armar la calumnia y el desprestigio contra nuestro partido, su mensaje es claro, por más que se luche y se organice el pueblo, desde el Estado siempre se “triunfará” y hay que ponerse de rodillas y capitular. Lo perverso salta a la vista, se trata de sembrar la desconfianza, frustración y desmoralización en el seno del pueblo.

Al pueblo mexicano le decimos claro y llano que es una falsedad, una calumnia lo que aseveran estos sujetos, nunca hemos hecho trato alguno con ningún gobierno de ningún partido político electoral. Esa calumnia ya la hemos escuchado en gobiernos priistas y panistas de forma reiterada y replicada por las plumas mercenarias. Lo mismo sucede con la calumnia de que estamos infiltrados, este argumento siempre ha salido de las oficinas del CISEN y de gobernación.

A todos queda claro que desde su primer libelo se pusieron el uniforme de agentes del Estado y como dice la máxima, declaración no pedida, culpabilidad expedita, se estaban curando en salud. En el segundo caen en la misma retórica de autoinculpación. A leguas se ve que no militan en las filas de la revolución, hablan de contribuir a la “Unificación Revolucionaria”, desconociendo totalmente el proceso de unidad que se construye desde hace años, la unidad revolucionaria se forja entre revolucionarios, en la praxis y no necesita publicidad mediática.

En el supuesto escenario del sureste, todo cuanto se menciona es ajeno a nuestra actividad político-militar, su insistencia de vincularnos sutilmente con comunidades y organizaciones de carácter legal es perverso y burdo, ardid utilizado recurrentemente por el Estado, como la antesala de la represión policíaco-militar a regiones enteras y a organizaciones democráticas para castigar a los luchadores sociales con la cárcel, asesinato y desaparición forzada.

Otra faceta de la contrainsurgencia es mostrarse burdamente solidarios ante el conflicto de la región triqui en Oaxaca, cuando dichos pueblos tienen la madurez y experiencia político-organizativa para resolver conflictos internos sin la mano externa y menos la policíaca. El mensaje es justificar una vez más la represión contra el MULT. La vez pasada era contra la OCSS abiertamente y para otras organizaciones de esa índole en Chiapas, hoy la amenaza es contra el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui y sus representantes, endilgándoles la calumnia de paramilitares, la cual por la vía de los hechos se ha esclarecido que fue una maniobra del Estado para enfrentar a los pueblos triquis, apoyándose en individuos desclasados y descompuestos socialmente.

Usan discurso democratoide y antigobierno estatal de Chiapas como un distractor de su verdadera intención, va impreso también el ajuste de cuentas entre los grupos de poder, de donde se observa que en el andamiaje del CISEN participan activamente individuos del gobierno estatal quienes tienen ligas orgánicas con diferentes cacicazgos locales y grupos de paramilitares.

El hedor policiaco es tal que hasta el más incauto puede percibirlo, como siempre nada novedoso, otra vez el trillado lenguaje de la crisis, divisionismo, pugnas internas, infiltración,… artificio que expresa los deseos e intenciones que guarda el Estado contra la revolución y nuestro partido.

Señores cancerberos del Estado por enésima ocasión han fallado, por más que se cubran del “lenguaje revolucionario” siempre rayan en lo burdo, lo descarado y la grotesca amenaza policiaca, los delata su lenguaje vulgarizado y ausencia de práctica revolucionaria al pretender aplicar las categorías marxistas y de la teoría de la revolución de manera esquemática.

A nuestro pueblo y a sus organizaciones siempre les hemos conocido en el terreno de la lucha, todos somos parte del pueblo que lucha contra los opresores y los explotadores y nos conocemos perfectamente cada uno de nosotros, no cabe duda que esta provocación será desenmascarada con el tiempo y la práctica consecuente; para quienes no hemos tenido la oportunidad de conocernos físicamente, dirigimos estas líneas que tienen que ser confrontadas en el terreno de la lucha político-organizativa, ahí se encontrará la verdad histórica de quienes son los amigos y enemigos del pueblo.

¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!
¡POR LA PRESENTACION DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS DE AYER Y HOY!
¡A EXIGIR LA LIBERTAD DE TODOS LOS PRESOS POLITICOS DEL PAIS!

¡POR LA REVOLUCION SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!
¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!
¡CON LA GUERRA POPULAR¡
¡EL EPR TRIUNFARA!

COMITÉ DE PRENSA Y PROPAGANDA
DEL
PARTIDO DEMOCRATICO POPULAR REVOLUCIONARIO
PDPR

Año 49.
República Mexicana, a 29 agosto de 2013

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