Profundizar la Revolución Bolivariana para consolidar la paz de Colombia y de Nuestra América

La Habana, Cuba, sede de los Diálogos de Paz, diciembre 17 de 2015

Hoy 17 de diciembre, a 185 años del paso a la eternidad del Libertador, Bolívar está más vivo que nunca y su espada sigue desenfundada en las luchas por la paz, la autodeterminación de Los pueblos y el socialismo en toda Nuestra América. Sus enseñanzas y ejemplo siguen forjando y dirigiendo hoy a millones de bolivarianos en todo el continente que hemos tomado el arresto de continuar su gesta contra la tiranía y el oprobio, y nos declaramos orgullosamente herederos de su lucha revolucionaria.

Desde la Delegación de Paz de las FARC-EP aprovechamos esta conmemoración para hacer llegar nuestro saludo de aliento al bravo pueblo venezolano y a su proceso de revolución bolivariana, enfrentado hoy a una nueva etapa de lucha para la construcción del socialismo y la consolidación de la segunda independencia, en medio de la incesante agresión del imperialismo y las fuerzas de la reacción mundial. Se equivoca la coral mediática que considera la victoria de las listas de la derecha en las elecciones parlamentarias del pasado 6 de diciembre, como el acabose del proyecto emancipatorio que se extiende hoy por toda la Patria Grande, porque aun en medio de las difíciles condiciones económicas y recios ataques oligárquicos el proyecto de Bolívar y de Chávez conserva plena vigencia, importante acogida popular y se encuentra llamado como en tantas ocasiones anteriores a superar la momentánea adversidad.

Desde el estallido popular del Caracazo, pionero en la resistencia contra el neoliberalismo en la región, el proyecto encarnado por la revolución bolivariana en Venezuela, ha sido capital del actual proceso de segunda independencia y grandes cambios políticos en toda Nuestra América. Además de sustanciales mejorías sociales para un pueblo condenado a la miseria hasta la IV República, bajo el liderazgo del Comandante Hugo Chávez Frías la República Bolivariana de Venezuela fue arquitecta protagónica del rediseño de la geopolítica continental y global, rompiendo la férula de Washington en América Latina y el Caribe; y ha sido gestora apasionada de los esfuerzos por abrirle camino a la solución política en Colombia. La actual Mesa de Diálogos en La Habana, que hoy permite a los colombianos tener en el horizonte el pronto fin de la guerra, hubiese sido imposible sin el compromiso y apoyo del presidente Chávez y la Venezuela Bolivariana, así que podríamos decir sin eufemismos que la paz de Colombia –que es la paz de Nuestra América- es también la paz de Chávez.

Por ello es inaceptable el juego del imperio y sectores de las oligarquías de Caracas y Bogotá, que piensan minar desde adentro la revolución bolivariana. Por el contrario, la auténtica consolidación de la paz en nuestro país, requerirá no solo del afianzamiento de Nuestra América como territorio de paz, sino también del fortalecimiento del proceso en curso de la segunda independencia del que Venezuela bolivariana es parte integral.

Las elecciones del 6 de diciembre demostraron en contravía de la matriz de la gran prensa que Venezuela está lejos de ser una dictadura y que el gobierno de Maduro es respetuoso de las reglas del juego democrático. Si se utilizasen los mismos raseros democráticos con que la derecha y sus analistas prepagos juzgan al gobierno bolivariano, se desnudaría el nítido talante autoritario y oligárquico que aún conserva el régimen político colombiano, cuya democratización efectiva es parte de las apuestas centrales de este proceso de diálogo.

Luego de 17 años los resultados le fueron favorables a la abigarrada coalición de la MUD, -que agrupa una sarta de partidos de la derecha de toda laya-, en medio de una feroz ofensiva contrarrevolucionaria continental, la profundización de la crisis económica global y el desgaste de las salidas a ésta dentro del capitalismo. Las dificultades económicas y sociales del pueblo venezolano, en las que se empotró la campaña de la oposición, no son producto del proyecto del socialismo del siglo XXI, sino de lastres a superar del capitalismo rentístico y de las sostenidas agresiones del gran capital, contra las que debemos blindarnos permanente. Por ello, en medio de los ingentes ataques económicos y políticos de la burguesía parasitaria venezolana, el Comando Sur y toda la canalla mediática global, el apoyo de más de 5.6 millones de venezolanos y venezolanas a la revolución bolivariana, representan un valioso y esperanzador acumulado para la continuidad y profundización de la gesta de Hugo Chávez, con base en la potenciación de la organización popular y la toma de los correctivos necesarios para el fortalecimiento del proceso.

Desde las FARC-EP, confiamos que el heroico pueblo de Bolívar y Chávez, estará a la altura del actual momento histórico para ahondar y desarrollar la revolución que está en marcha, superando los escollos actuales y los por venir.

En la afirmación del socialismo y el poder popular está la alternativa a la crisis capitalista y no en la restauración expresa o soterrada del pasado neoliberal y elitista. Llamamos a nuestros pueblos hermanos en la Patria Grande a continuar y elevar esta lucha común por la segunda y definitiva independencia de nuestro continente que tiene en la paz de Colombia y el avance revolucionario en Venezuela dos batallas inmediatas, para que sean libradas por el pueblo soberano como su protagonista y con la movilización popular como escenario esencial.

185 años después Bolívar vive, la lucha sigue!

DELEGACION DE PAZ DE LAS FARC-EP