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República mexicana, a 1 de julio de 2016

AL PUEBLO DE MÉXICO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS
A LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS, POPULARES Y REVOLUCIONARIAS
A LOS TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN

¡HERMANOS, HERMANAS, CAMARADAS!

En torno a la masacre de Nochixtlán no hay nada que investigar, nada que descubrir, sólo juzgar y castigar a los responsables de este nuevo crimen de Estado que se agrega a la larga lista de agravios contra el pueblo. Los responsables materiales fueron exhibidos en plena flagrancia: policía estatal, federal y gendarmería, fueron desplegados en campaña ofensiva por órdenes del gobierno federal y estatal.

La única "investigación" que realizan ambos gobiernos es armar el expediente judicial para criminalizar aún más a los trabajadores de la educación y al pueblo que decidió responder a la agresión policíaca, ganar tiempo para diluir la responsabilidad del Estado, montar una nueva campaña de desprestigio mediático contra los trabajadores de la educación y pueblo organizado que le permita justificar un nuevo baño de sangre.

La reparación del daño prometido a los familiares de las víctimas por parte del gobierno federal, es la aceptación tácita del cometido de crímenes de lesa humanidad que se ejecutaron contra el pueblo en Nochixtlán.

Desde el Estado para diluir su responsabilidad se monta una campaña mediática para tratar de tergiversar la realidad al pretender presentar al victimario como víctima, al represor como héroe del régimen, al funcionario público como el político benevolente para restablecer el orden público y "preocupado" por sus "representados", sin embargo, es un acto más de simulación y demagogia para preparar más crímenes contra el pueblo.

Desde el gobierno no se busca resolver las demandas del pueblo, la reforma educativa es profundamente antipopular y de carácter pro empresarial donde los únicos beneficiados son los diferentes grupos de oligarcas como el que encabeza Claudio X González, artífice-beneficiario directo de esta reforma burguesa, hecha ley a punta de violencia institucionalizada y sostenida con gases lacrimógenos, toletes, balas, fusiles automáticos y artillería motorizada.

Los responsables de la violencia de Estado desatada contra el movimiento popular-magisterial-estudiantil en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Ciudad de México van más allá de los ejecutores materiales, éstos sólo ejecutan la orden criminal que se emite desde las cúpulas policíaco-militares y las agrupaciones empresariales como Mexicanos Primero que encabeza la exigencia fascista de una ofensiva represiva.

La "normalidad" a la que tanto alude el gobierno federal y exige volver es en la que se acepte la voluntad oligárquica y el terrorismo de Estado sin protestar, de forma sumisa y pasiva, para forzar a que se claudique de la lucha por los intereses del pueblo. Esta normalidad significa explotación económica y opresión política, donde sólo se garantizan los intereses de la oligarquía, ese orden es al que apelan y se esmeran en imponer en Oaxaca y todo el país.

"Normalidad" para el Estado es más represión, los crímenes de lesa humanidad, los estados de sitio y todas las medidas fascistas propias del Estado policiaco-militar, para obligar a los trabajadores de la educación a una negociación de rodillas para que se acepte inevitablemente la reforma educativa en los términos que dicta Mexicanos Primero.

El diálogo que impone gobernación es una expresión del autoritarismo, se reduce a una forma más de imposición de los dictados oligarcas, eludiendo la principal demanda del pueblo: abrogación de la reforma educativa de carácter burgués. No puede existir diálogo, mucho menos negociación cuándo desde la embestidura gubernamental se exige al pueblo la renuncia a sus derechos y lucha.

Es claro que para la oligarquía la razón de Estado se expresa en las instituciones que garantizan su dictadura de clase, entre ellas las que conforman todo el aparato represivo; para el pueblo la voluntad inquebrantable de lucha combativa es la expresión de la necesidad y razón de clase para defender sus derechos, más allá de que estén o no signados en ley alguna, porque la actual Constitución en general refleja el estado de derecho oligárquico.

En la ofensiva contra el pueblo movilizado que rechaza las leyes antipopulares, toda la junta administrativa cierra filas en torno a los intereses y exigencias del capital monopolista. Miente cínicamente el señor José Antonio Meade, titular de la Sedesol, al afirmar que las protestas del pueblo en Oaxaca han propiciado el desabasto de alimentos, quienes somos y hacemos pueblo sabemos que Diconsa está vinculada directamente a grupos empresariales, entre ellos el grupo Atlacomulco, su mayor preocupación no son los pobres en Oaxaca sino las altas cuotas de plusvalía al no realizar las mercancías que comercializa.

El abastecimiento a través de "puentes aéreos" es parte del circo mediático y la campaña de linchamiento político con la que se pretende deslegitimar la protesta popular. Lo que queda en evidencia es el grado de miseria que vive nuestro pueblo que tiene que depender de las dádivas oligarcas, con las que pretenden sostener la opresión y control social.

Alertamos al pueblo que desde Bucareli se ha montado una nueva celada para reprimir masivamente en nombre del restablecimiento del "orden público", "la paz social" y el "estado de derecho". Sobre la base de mentiras mediáticas como el supuesto desabasto de alimentos y el trillado argumento de la afectación de "derechos de terceros" se está preparando una nueva incursión policíaco-militar en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán.

"Restablecer el orden" significa garantía total a los empresarios para que sigan expoliando al pueblo; es el manotazo autoritario y el grito intimidatorio en donde el pueblo no tiene ningún tipo de garantía porque se le despoja de facto de sus derechos; la "facultad del Estado" a la que se amparan es una medida más de carácter fascista para que los grupos empresariales sigan lucrando con la miseria del pueblo e imponer su voluntad.

No es el movimiento popular-magisterial-estudiantil quien provoca violencia, ésta la engendra el Estado policíaco-militar, ante la represión el pueblo sólo responde desde la autodefensa de manera legítima. Las políticas antipopulares y reformas neoliberales que se imponen en todo el país, no las impone el pueblo ni sus organizaciones hoy movilizadas, sino una caterva de politicastros al servicio del capital.

El único responsable del rezago educativo es el Estado mexicano por la implementación de las políticas neoliberales y no los trabajadores de la educación, como mediáticamente pretende hacer creer el gobierno antipopular y los empresarios que tienen fincados sus intereses en la privatización de la educación pública.

Los estridentes llamados a los "cauces institucionales" es el llamado a la sujeción y sumisión pasiva ante el terrorismo de Estado. La amenaza de una nueva oleada represiva la ha expresado con claridad el secretario de gobierno Osorio Chong, primero al suspender de facto la mesa de diálogo con la CNTE, segundo al referirse que al aplicar la ley la policía recurrirá a los "protocolos de seguridad". Clara maniobra mediática-política para lavarse las manos ante un nuevo baño de sangre.

Si hablamos de legitimidad, ésta siempre estará del lado del pueblo organizado y en lucha mientras se viva en un régimen de explotación y opresión oligárquica.

¡HERMANOS, HERMANAS, CAMARADAS!

No son tiempos de desmovilización, de doblar banderas por temor a la represión, tampoco de rendiciones indignas ante el manotazo autoritario; la demanda popular de la abrogación de la reforma educativa no es de una minoría obcecada, sino de un pueblo que responde con resistencia y dignidad por la defensa de sus derechos; la exigencia de la libertad de los presos políticos jamás puede ser una moneda de cambio, éstos deben ser liberados sin condicionamiento alguno; la cancelación de las órdenes de aprehensión es una exigencia popular de que cese todo tipo de represión; y el castigo a los responsables de la masacre en Nochixtlán es una nueva bandera de lucha y exigencia popular.

Todos debemos estar alerta y preparados para responder combativamente a la nueva escalada de represión; cada cual en su respectiva trinchera prepárese para nuevos combates populares. La consigna es, que la voluntad de combatir se exprese en la inagotable creatividad de nuestro pueblo en la lucha contra sus opresores.

Aguas Blancas jamás será olvidado, es una razón más para desplegar la crítica de las armas, como también lo son los cientos de miles de crímenes de lesa humanidad que se han cometido y se cometen en el país.

En esta lucha contra las reformas neoliberales nadie está solo, todos somos pueblo en lucha.

¡ANTE EL TERRORISMO DE ESTADO, LA AUTODEFENSA ARMADA DE LAS MASAS!
¡A EXIGIR LA PRESENTACIÓN CON VIDA DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!
¡LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!
¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!
¡CON LA GUERRA POPULAR!
¡EL EPR TRIUNFARÁ!

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
PDPR

COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
CG-EPR

Año 52.
Desde algún lugar de la República mexicana, a 01 de julio de 2016.