¡Al proletariado y al pueblo peruano en el nuevo año!
Fecha: 2018 01 08
Grupo: Partido Comunista del Perú (PCP)
País: Peru
Categoria : Comunicado
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¡AL PROLETARIADO Y AL PUEBLO PERUANO EN EL NUEVO AÑO!

Empieza un nuevo año en la segunda década del siglo XXI y el Partido Comunista del Perú extiende su saludo camaraderil a todos y cada uno de los militantes y muy especialmente a nuestro querido y respetado Presidente Gonzalo, jefe del Partido y la revolución, por quien nunca dejaremos de luchar y defenderemos sin desmayo, gran marxista-leninista-maoísta cuyo pensamiento es arma ideológica, estratégica, específica y principal para el PCP. También saludamos a la c. Miriam, miembro histórico de la dirección de la guerra popular y firme seguidora del Presidente Gonzalo. Que nuestro amor y reconocimiento atraviesen los muros de su prisión en aliento a su firmeza ejemplar de comunistas hasta el fin y nuestra lucha se corone con sus libertades.

Cómo ver en el mundo el conjunto de los acontecimientos que se expresan al cierre del 2017 ha sido parte de las reflexiones recientes y puede resumirse en que significan: En una perspectiva de incompleta recuperación económica y próxima recesión se vive replanteamientos en la contienda imperialista mundial; y, se dan en todos los planos: económico, político y militar. Es que son elementos de una estrategia de guerra total en el contexto de la antesala y los frentes de la nueva guerra de rapiña imperialista por nuevo reparto del mundo.

China por ejemplo, evidencia sus afanes de potencia imperialista mundial con su plan de devenir “líder global” al centenario de la revolución, desplazando abiertamente al Presidente Mao y desnudando sus casi 40 años de restauración capitalista y entraña revisionista. Después de ser la gran usina mundial manufacturera y gran inversora de petróleo y minería pasó a demostrar su capacidad financiera con bancos en Asia contendiendo con el FMI en los BRICS. Para luego lanzar su gigantesco plan de “One Belt One Road” apuntando a vincular todo su propio ámbito asiático y extenderse a Europa. Como dijera el PCP, en bipolaridad con los Estados Unidos, en ciernes ayer y desenvolviéndose ahora, buscando la hegemonía mundial.

En el caso de Estados Unidos, Trump llevó a cabo en noviembre una gira por Asia a fin de reforzar su alianza con Japón, su principal aliado de la región, también con Corea del Sur en un marco de grave tensión en la Península Coreana y mejorar su relación con Vietnam y Filipinas para contrarrestar la creciente influencia de China en el Sudeste asiático. Muy importante para ambos países la reunión con China, la cual fue calificada por Xi Jinping como “un paso en el fortalecimiento del diálogo de alto nivel en todos los frentes y redoblar la coordinación en grandes temas como Corea del Norte y Afganistán”, y por Trump como una oportunidad para desarrollar el comercio bilateral y abrir parte del mercado de China a las empresas estadounidenses.

En América Latina el plan de Estados Unidos es recuperar posiciones. Ha llevado todo este año maniobras militares en la frontera de Brasil-Colombia-Perú, en Chile con buques de guerra estadounidenses, y últimamente en Argentina llegando por mar hasta la Patagonia. Su objetivo es poner freno a la presencia en la región de China en materia económica y de Rusia en el terreno militar, por la estrecha colaboración de países de Sudamérica y el Caribe con las fuerzas armadas rusas. Le preocupan los acuerdos llegados entre Rusia y Venezuela últimamente. Ayuda que también comprende la venta de armas y de diversos equipamientos como aviones de combate norteamericanos comprados por Argentina para modernizar su fuerza aérea.

En el caso de China, como se ha referido, avanza dando pasos en la aplicación de “La Franja y La Ruta” impulsando la conexión estratégica mundial de transporte marítimo, terrestre y aéreo e informática. También prosigue la construcción del Gaseoducto chino-ruso que llevará para el 2018 38,000 millones de metros cúbicos de gas natural a China. Y en el plano militar está modernizando su fuerza armada apuntando a convertirse en una fuerza de clase mundial en el 2050, adoptando el concepto de “guerra informática”.

Rusia por su parte, en esta contienda avanza en erigirse como potencia, consolidando el éxito de su participación en el conflicto sirio, actuando como abanderado del proceso de transición política ahí, para lo cual se ha reunido con los gobernantes de Siria, Irán y Turquía con la participación activa de estos dos últimos en la recuperación económica, quienes tienen sus propios intereses en Medio Oriente, otro punto de conflicto. Fortalece su relación, principalmente con Irán con el objetivo de aislar a Estado Unidos, con acuerdos económicos como la culminación del Corredor de Transporte que unirá a Irán con Europa a través de Rusia.

En el campo del pueblo las luchas masivas y extensas por la recuperación de sus derechos y contra el paro y la persecución a los refugiados que huyen de las guerras en sus zonas agredidas, así como la resistencia a la agresión, son signos positivos que acompañan el avance de la clase en su lucha por asumir el marxismo-leninismo-maoísmo como la ideología del proletariado y organizar sus propias fuerzas en función de la revolución socialista.

En el país, el año concluye con un hecho: la más grave crisis política de los últimos 17 años. Las dos facciones de la ultraderecha reaccionaria, en su colusión y pugna, se enzarzaron en una contienda política de trasfondo económico; es que está en juego el propio desarrollo del país, qué rumbo va a seguirse, cómo se va a definir el nuevo gran plan de desarrollo económico de este país, y por otro lado, la inmediata reactivación. De la economía se dice que tiene un mediocre crecimiento, se proyectaba oficialmente hasta 4% pero se quedaron en 2.8% y últimamente ni se precisa el porcentaje porque no hay recuperación pese al respiro que el alza de los precios internacionales del cobre les dio. Tampoco el turismo o la agroexportación que mantuvieron su crecimiento implicaron una recuperación económica, la economía, pues, se ha acelerado muy poco y el falso balance del Presidente Kuczynski sobre el “crecimiento del empleo y su tendencia alentadora” es desmentido por la propia realidad, son 80 a 81 mil menos según el INEI.

Hay contienda de grupos económicos y contienden por quien se va a beneficiar, por ejemplo la mayoría congresal fujimorista aprobó una serie de proyectos que encerraban evadir impuestos por las Mypes, ocasionando un forado a la SUNAT, parte de los cuales el Ejecutivo detuvo. Su plan era restar los ingresos al Estado para obstruir la inversión pública ganando adeptos a la vez con los beneficios de las exoneraciones. La reformar tributaria o la misma recaudación fiscal es otro tema que debería resolverse y esto implica que las grandes mineras paguen sus impuestos y no haya evasión fiscal para poder aumentar la inversión pública pero tampoco se resuelve por la contienda de grupos y sus intereses económicos.

Sobre este fondo económico se empezó a manifestar la debilidad política del nuevo gobierno y la actitud obstruccionista de la mayoría congresal fujimorista hasta que el caso Odebrecht empezó a expresarse escandalosamente y alcanzó a tocar a los presidentes salientes, García Pérez, Toledo, Humala e incluso Kuczynski y a la jefa actual del fujimorismo Keiko Fujimori. El antagonismo de los grupos por defender sus intereses económicos en juego devino en guerra política de los mismos grupos enfrentados. Empezaron las investigaciones fiscales, las denuncias, las detenciones, los allanamientos y la corrupción devino en el tema central usado en su contienda.

En esta entró el asunto de la vacancia presidencial que desde tiempo atrás se venía voceando, y de igual manera la cuestión del indulto al expresidente Alberto Fujimori, que desde la campaña electoral se ventilara y en octubre se convirtiera en tema que el gobierno asumiría con cambios en la Comisión de Gracias Presidenciales, tanto en personal como en reglamentos e incluso en tipo de indulto ya no común sino humanitario.

Hasta que la contienda explotó con el “descubrimiento” archiconocido por las denuncias del congresista de Nuevo Perú contra Kuczynski y sus empresas financieras ligadas al First Kapital y otras o la de su propiedad unipersonal WestField. Explosión dada en el contexto del copamiento del Consejo Nacional de la Magistratura por el fujimorismo y las acusaciones constitucionales al Fiscal de la Nación y también al Tribunal Constitucional por el caso Frontón, detrás de los cuales están los interesados en cubrir las espaldas de Keiko Fujimori y Alan García Pérez quien dio la orden a los marinos del Frontón.

A las claras un golpe fujimorista para sacar a Kuczynski y aplicar su plan económico y político de reivindicar al fujimorismo como la fuerza política electoral del 2021 que “derrotó la subversión de los 80s” y que impuso el “neoliberalismo que desarrolló el país” pretendiendo ocultar su autoritarismo dictatorial y el más corrupto régimen de la historia peruana que además aplicó el inicio de la reaccionarización del derecho penal con la legislación antisubversiva como arma de guerra y derecho penal del enemigo.

Lo cierto es que Kuczynski ha violado la Constitución el Art. 126, los ministros no pueden ser gestores de intereses privados propios o de terceros, ni ejercer actividad lucrativa o intervenir en la gestión o dirección de empresa o asociaciones privadas. Y esto es lo que debe investigarse en el Ministerio Público. No obstante el fujimorismo a través de conferencia de prensa de la Presidenta de la Comisión Lava Jato a la que se negó a ir, lo emplazó a renunciar sin haber investigado nada aún ni oír su versión.

Extrañamente el Frente Amplio con Arana entró en el juego del fujimorismo y promovió la vacancia, la cual se aprobó en la Junta de Portavoces, se votó y admitió en el Pleno, cumpliéndose los plazos de leyes y citando al Presidente para definir su situación con el debate del jueves 21 de diciembre.

En el ínterin habló a la Nación, dio conferencia de Prensa, discurso en la víspera y la tensión se convirtió en incertidumbre, todo el país convulsionado. Miles se movilizaron levantando consignas diversas, unos: No al golpe y defensa de la democracia, rechazo a la corrupción y otras: Que se vayan todos y adelanto de elecciones.

Pero tras la incertidumbre y la pugna de grupos económicos y sus corruptelas ¿qué se desnudó ante el pueblo? La descomposición de este Estado demoburgués, su carácter de clase, el puñado de explotadores que gobiernan defendiendo sus intereses económicos propios sin importarles ni el pueblo ni la nación, sino sus ganancias y finanzas y es en función de éstas que manejan el poder explotando a las inmensas mayorías que conforman el pueblo, mayorías pospuestas, hundidas en el desempleo y la subocupación más innoble con trabajos temporales sin derecho o beneficio alguno, con jornadas de 12 a 14 horas, con precarios salarios de 300 soles, la mitad de los salarios mínimos establecidos. Con una infancia de 44% de anemia, con desnutrición crónica del casi 14%. Con una juventud sin estudios o capacitación y sin trabajo verdaderamente productivo, ofreciendo cada año 300,000 brazos nuevos, fuerza productiva a vender para la riquísima plusvalía que se ganan por la explotación capitalista que propician y defienden. Igualmente una insultante corrupción que se suma al sistema explotador y se agranda en una economía de mercado, con su neoliberalismo que no quieren dejar, capitalismo que ha convertido en mercancía los servicios públicos que el Estado debería proveer a sus ciudadanos; cómo está la educación pública, la vieron precarizada en la huelga magisterial; cómo está la salud pública, como si se estuviera en guerra; y, cómo está la mujer peruana, violentada a diario porque la informalidad que es de 65% tiene rostro de mujer y es de 89% la femenina, porque está sometida a la brutalidad de la feudalidad que subsiste y a la golpiza y asesinato de la propiedad privada capitalista, y porque es con la mujer que quieren salir de la crisis al pagarle un salario 40% menor que al hombre que trabaja. Esto y más es lo que ve el pueblo en esta crisis en vivo y en directo y lo rechaza y empieza a rebelarse y a exigir cambios.

Cambio del modo de explotación capitalista hacia un sistema socialista es lo que necesita como la única y real solución a sus problemas. Ese es el rumbo de su camino propio, el camino del pueblo no es el camino de la burguesía y su política o economía burguesa. El camino del pueblo es el de la revolución socialista como rumbo y hoy el de arrancar sus conculcados derechos fundamentales por los cuales movilizar, politizar y organizar.

Pero vino la votación y se produjo “el milagro”, Kuczynski ganó y no hubo vacancia, pero, ¿qué o quién le proporcionó la ganancia? Una escandalosa negociación, negociación parte de la cual fue el indulto a Alberto Fujimori, un indulto humanitario que lo proclamó la noche del 24 de diciembre en aras de la “reconciliación”. ¿Pero, de qué se trata en realidad? De una falsa reconciliación que denunciamos.

Como resultado de la votación y las abstenciones decisivas se produjo un reacomodo de las fuerzas políticas en el Congreso; reacomodo que con el indulto llevó a una mayor fragilidad del Estado, el mismo presidente Kuczynski quedó en una debilidad mayor estando en cuestión la culminación de su mandato.

Panorama de inestabilidad política que marca el término del año y que está repercutiendo en el propio empresariado que pospone grandes proyectos económicos como la licitación de la minería aurífera de Michiquillay hasta febrero, entre otras repercusiones en la ya débil economía peruana.

Los elementos de la dividida y mediocre izquierda apoyadas por la fuerza de los organismos de derechos humanos levantaron una absolutización de los derechos de las víctimas y traficando con la sangre de los revolucionarios y el pueblo pregonan su “sorpresa” por la negociación y el indulto, cantados y exigidos desde la campaña electoral, lo que hipócritamente ocultan cual avestruces para justificar sus posiciones antisolución política, antiamnistía y anti lucha revolucionaria. Con su conocido antifujimorismo, se sumaron a la otras fuerzas antifujimoristas que votaron por Kuczynski y lo respaldaron con la no vacancia con el pretexto de cerrarle el paso al fujimorismo. Salieron a las calles nuevamente pero esta vez contra el indulto humanitario que buscan anular ante la CIDH. Movimiento al cual habría que agregar el descontento del pueblo por la explotación capitalista y la restricción de sus derechos, esto es, contra la redoblada explotación y la agravada represión que además esquilma sus recursos naturales, sin dejar de rechazar la gigantesca corrupción que les indigna.

La colusión de las dos facciones de la ultraderecha reaccionaria, la tecnocrática del financista y populista del dictador y su heredera no es reconciliación, es componenda transitoria de grupos que muy poco ha de durar. Eso no sirve a la solución de los problemas derivados de la guerra, esa componenda solo le permite subsistir un tiempo en el gobierno a uno y maniobrar a la otra.

Recordar que todos los regímenes de gobiernos intentaron soluciones de parte, de su parte, la de ellos, los que ordenaron la política contrasubversiva, soslayando completamente la parte de los combatientes revolucionarios y la del pueblo pobre de nuestro país que dio su vida y vio destruidos sus tierras, sus casas, sus poblados sin que se hubieran aplicado nunca planes de desarrollo y reconstrucción nacional como correspondía si el Estado hubiera reconocido que hubo una guerra con causas económicas, sociales y políticas, si ese Estado hubiese reconocido su responsabilidad en tanto nunca se preocupó por atender las justas demandas del pueblo al que hundió en la miseria, el atraso y la postergación. Belaunde se murió y se olvidaron los muertos que él dejó y fueron la mayoría de todo el conflicto. Alan García dio su ley y no prosperó. Fujimori también sus leyes de autoamnistía, su intento de acuerdo de paz que nunca aceptó y todas las obstrucciones judiciales que propiciaron para evitar sus juicios, movidas que motivaron que nunca ni Alan García respondiera por el Frontón, Lurigancho y Callao ni Fujimori por Canto Grande.

Y hoy hablan de reconciliación tras el indulto a Fujimori luego de juzgarlo, condenarlo y con 12 años de prisión, mientras que paradójicamente abre nuevos juicios a los dirigentes del PCP, entre ellos al Presidente Gonzalo con 83 años de edad y 25 años de encierro y aislamiento, con una condena de cadena perpetua, eso no es reconciliación nacional, eso es ¡Ay del vencido! Y les importa muy poco el pueblo al que siguen explotando, tratando sobre todo de borrar del mapa la revolución.

Y no es que estemos contra el indulto, lo que decimos es que atender un solo caso no resuelve la reconciliación, atender solamente su parte no la resuelve tampoco, se necesita una solución política global que abarque todas las partes, planes de desarrollo para el pueblo, la restitución de los derechos conculcados, la derogatoria de las leyes lesivas, el corte de la persecución política, la reincorporación a la sociedad de prisioneros políticos, los derechos políticos, etc., es decir, una verdadera reconciliación nacional. Esta es la necesidad del pueblo y esta está comenzando a tratarse y demandará tiempo y empeñarse en conquistarla.
Se trata de una solución política, amnistía general y verdadera reconciliación nacional que sirva a las necesidades del pueblo, la nación y la sociedad peruana en su conjunto, que cierre realmente ese capítulo pendiente y se abra una nueva etapa en el desarrollo de este país nuestro.

Proceso en el cual el Partido Comunista del Perú está comprometido desde hace 25 años, bregando en las más difíciles condiciones para vencer la obstinada falsa solución persecutoria de unos y la farisea solución “humanista” que otros pregonan abriendo heridas y viviendo de nuestros propios muertos.

Camaradas, este 2017 ha sido muy bueno para nosotros, el Partido Comunista del Perú muestra su capacidad de resistencia y recuperación ante las pérfidas arremetidas contrarrevolucionarias anticomunistas de la reacción peruana y el imperialismo que pretenden destruirnos, desaparecer el PCP para impedir la revolución y perennizar su explotación. Hemos cosechado reales y fructíferos éxitos que muestran la buena perspectiva. Sigamos asumiendo la política principal y la fundamental, alimentémonos cada vez más con el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento gonzalo e insistamos en construir el Partido de Nuevo Tipo, que la revolución peruana necesita. Estrechemos más los lazos del internacionalismo proletario. Se nos impondrán nuevas y peores ofensivas para las cuales debemos estar preparados. Sigamos aprendiendo del Presidente Gonzalo y agreguemos hoy la bandera de la lucha ¡Por la verdadera reconciliación nacional, denunciando la falsa reconciliación!

¡Viva el Partido Comunista del Perú!
¡Viva el Presidente Gonzalo!
¡FELIZ AÑO NUEVO PROLETARIO Y POPULAR!

Perú, enero 2018

Comité Central
Partido Comunista del Perú

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