Sacar a la infancia de la guerra informativa

Nota de la redacción: El jueves 15 de febrero de 2018, fue capturado en la ciudad de Bogotá, Rafael Antonio Botero Restrepo, acusado de varios atentados contra la Fuerza Militares. El 9 de mayo de 2018, la Fiscalía presentó una serie de fotografías en las que muestra supuestas pruebas en su contra, por reclutamiento de menores. El 26 de mayo de 2018, un joven estudiante universitario de Licenciatura en Ciencias Sociales, denunció que las fotografías presentadas por la Fiscalía, como una supuesta actividad de reclutamiento por parte del detenido, corresponde a extractos de su Tesis de grado, realizada en el año de 2017, con estudiantes de la localidad de Suba.
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La Habana, 18 de mayo de 2018

Roberto de Bernardi
Director UNICEF en Colombia

Estimado señor De Bernardi,

Como miembro del Comando Central del Ejército de Liberación Nacional (ELN), me dirijo a usted, muy preocupado, por la situación que se ha dado alrededor del caso de Rafael Antonio Botero, que la Fiscalía General denomina como “alias Tista”. Las informaciones que dicho ente ha difundido de forma amplia por los medios de comunicación comerciales señalan que Botero “reclutaba niños y niñas” en Bogotá.

En esas informaciones se mostraron imágenes de los supuestos centros de reclutamiento y formacióny de niñas y niños con los rostros difuminados. Las informaciones generadas en la Fiscalía y reproducidas sin matices por dichos medios señalaban que: “[La Fiscalía] realizó diligencias de registro y allanamiento, y encontró en el lugar planillas de asistencia de niños y adolescentes, cronogramas de actividades y varias cartillas (…) y textos que exaltan el resentimiento social, la vida de personajes subversivos y una supuesta práctica pedagógica en la que inculcarían ideologías y pensamientos no aptos para infantes de tan corta edad”.

Pocas horas después, diversos colectivos sociales de Suba aclararon que las imágenes eran de talleres infantiles de carácter público y abierto, y que, además, esas fotografías se podían consultar en redes sociales sin problema alguno. También se cuestionaban el juicio “moral” que hacía la Fiscalía al determinar que existen “textos que exaltan el resentimiento social, la vida de personajes subversivos y una supuesta práctica pedagógica en la que inculcarían ideologías y pensamientos no aptos para infantes de tan corta edad”. De hecho, buena parte de los libros a los que se refiere la entidad pública están en las bibliotecas públicas y en las librerías de Colombiay de numerosos países de América o Europa. Obviamente, la versión de las organizaciones populares de Suba no tuvo prácticamente difusión en los mismos medios que estigmatizaron a jóvenes, adolescentes, niños y niñas del barrio.

Para el ELN, es muy grave que la Fiscalía General utilice a la infancia como parte de una campaña de contaminación informativa que desconoce que Rafael Antonio Botero lleva algo más de una década como instructor de las escuelas sindicales por todo el país. Las fotos difundidas trataban de confundir y generar pánico respecto a la infancia en la localidad de Suba, donde él ha residido los últimos años y donde es reconocido por la comunidad por sus actividades de carácter social. También nos preocupa que la Fiscalía se permita señalar cuáles son las lecturas o los productos pedagógicos que “generan resentimiento moral” o que determine qué es apto o no para “infantes de tan corta edad”, desconociendo las capacidades y la sensibilidad de las educadoras y educadores infantiles.

La protección de la infancia con la que está comprometida el ELN, construir realidades sociales, culturales, políticas, jurídicas, económicas y eticidad, para que se satisfagan y no se violen los derechos de los niños y las niñas, debe orientar todas las actuaciones no sólo nuestras, como insurgencia en ejercicio del derecho a la rebelión, sino del conjunto de las instituciones estatales, entre ellas la Fiscalía.

Queremos expresarle que somos coherentes con los reglamentos internos del ELN. Nuestra juridicidad y práctica político-militar es clara promulgando y cumpliendo el respeto de lo que indica el Derecho Internacional Humanitario (DIH)proscribiendo el reclutamiento y obviamente de modo especial la incorporación de menores de quince años. Jamás se han realizado las mencionadas actividades con niñas y niños en la localidad de Suba que la propaganda de la Fiscalía señala, en el proceso contra Rafael Antonio Botero.

Le escribimos para solicitarle sus buenos oficios en la concienciación de la institucionalidad colombiana sobre la importancia de sacar a la infancia de estas lamentables estrategias de guerra informativay para alertarle sobre este intento de judicializar la vida social de los barrios y de criminalizar cualquier actividad infantil que no coincida con unos criterios determinados, a modo de una Inquisición moderna.

Esta Delegación está dispuesta a conversar con Usted respecto de este problema planteado, así como de los temas que la ONU, y en especial UNICEF, estime necesario un intercambio.

Atentamente,

Pablo Beltrán

Jefe de la Delegación de Diálogos

Ejército de Liberación Nacional