Unidad de acción contra los fusilamientos y la represión

UNIDAD DE ACCIÓN CONTRA LOS FUSILAMIENTOS Y LA REPRESIÓN
 
Las últimas semanas han sido prolíficas en represión policial y en enfrentamientos entre las fuerzas represivas y los revolucionarios.
 
Hubo un incremento de los procedimientos policiales debido a la ejecución de Mor Roig y al descubrimiento de la casa donde estaba Kraiselburd (director de “El Día” de La Plata), cuyo saldo fue de 6 militantes muertos y un herido, y varios detenidos y prófugos. Como contrapartida la policía tuvo solamente algunos heridos.
 
Las cifras en sí mismas son extrañas y los informes oficiales son contradictorios. Primeramente en el enfrentamiento en Haedo el 15 de julio, donde murió el miembro del Ejército Revolucionario del Pueblo Guillermo Rubén Pérez, y fue detenido Jorge José Quintás, la versión oficial hablaba de que estos revolucionarios estaban desarmados y sin embargo, luego, misteriosamente Pérez habría intentado escapar y se habría tiroteado con la policía.
 
El día siguiente caían en Beccar, también del Ejército Revolucionario del Pueblo, María Elena da Silva Parreira, Eduardo Villaverde y Pedro Uris, este último obrero de Matarazzo.
 
La versión oficial describía un tiroteo en el cual los dos militantes se habrían refugiado en una casa y allí habrían muerto enfrentando a la policía. Pero en realidad, Pedro Uris había sido secuestrado y asesinado y posteriormente se lo hizo aparecer junto a Da Silva Parreira.
 
De hecho, tanto en Haedo como en Beccar la policía fusiló lisa y llanamente a militantes desarmados indefensos.
 
El viernes 19 de julio en la localidad de Virreyes murieron los militantes de la Fracción Roja, Hugo Ricardo Drangosch y Miguel Ángel Villa. Los dos compañeros, cumpliendo una tarea, estaban dentro de un auto estacionado, cuando –seguramente llamado por un comerciante de la zona- llegó una patrulla policial de civil que inmediatamente comenzó a disparar contra los compañeros que respondieron con sus armas.
 
Hugo Ricardo Drangosch fue gravemente herido después de un prolongado tiroteo y finalmente rematado.
 
Miguel Ángel Villa fue herido en una pierna, y podía caminar en el momento en que ante la gran superioridad de fuerzas por parte de la policía e incapacitado para defenderse, fue capturado. Posteriormente fue fríamente asesinado por las fuerzas policiales que lo detuvieron.
 
EL “FUSILAMIENTO” COMO MODALIDAD REPRESIVA
 
Si mencionamos todos estos hechos no es porque sean los únicos sino que fueron los más descollantes en la escalada represiva que se dio en todo el país, y sobre todo en Buenos Aires. Decena de allanamiento, controles de rutas, torturas a los detenidos, colocación de una poderosísima bomba en la Gremial de Abogados, en la hora de mayor afluencia de gente en el centro, que causó heridas en diversas personas que no tenían nada que ver con la Gremial, etc. Haste el local legal del Partido Socialista de los Trabajadores fue allanado y detenidas por varias horas 28 personas que estaban allí.
 
Tampoco se trata de que esta escalada sea una ofensiva repentina y aislada de la policía sino que es una ola en medio de la marea creciente de represión oficial y parapolicial.
 
Sin embargo la característica que se va perfilando en la acción de la policía es la que ya avanzaron los grupos parapoliciales: el asesinato, el fusilamiento. Parecería que no sólo interesa encarcelar y torturar sino liquidar físicamente a la vanguardia.
 
Muy larga de enumerar es la lista de los compañeros que han caído bajo las balas asesinas, desde Ezeiza hasta nuestros días, tanto masacrados por la policía como “pichón” Giménez, Carlos Sfeir y Alberto Chejolán, o por los grupos parapoliciales, como Grimberg, Delleroni, Aquino, Fernández, etc. Militantes de todas las tendencias que componen el activismo sindical, estudiantil, villero y la vanguardia revolucionaria, peronistas, comunistas, maoístas, trotskistas, etc.
 
Pero esta modalidad de la represión se ha ido generalizando a partir del fusilamiento de los tres militantes del Partido Socialista de los Trabajadores: Sida, Moses y Meza, los comandos parapoliciales y los grupos de la derecha fascista fusilan a compañeros que están haciendo una pintada como en el caso de la compañera de Juventud Peronista Liliana Ivanoff o que están pegando carteles, como el miembro de la Federación Juvenil Comunista Rubén Poggione. Ya no son sólo los militantes de las organizaciones armadas los que mueren fusilados por las fuerzas represivas, sino que todo militante clasista, todo activista estudiantil y todo militante revolucionario corre ese riesgo.  
 
Todas las formas utilizadas por la dictadura son puestas en práctica en la actualidad y con algunas innovaciones que las agravan.
 
Los militantes desaparecidos hace ya varios meses como Roldán, Antelo, Nancy Magliano, han muerto en la mesa de torturas, o lo que es peor, tal vez estén siendo todavía torturados.
 
Todos estos hechos prueban que no se trata simplemente de la acción de algunos grupos parapoliciales sino que es una política que la burguesía y el imperialismo a través de las fuerzas represivas, se dan en la intención de quebrar moral y físicamente a la vanguardia revolucionaria y a los militantes populares en general.
 
En esta ofensiva están embarcados todos los organismos policiales y militares, los servicios de inteligencia, asesorados por los organismos de inteligencia del imperialismo como la CIA. Villar y Margaride, viejos esbirros de la Dictadura, protegidos por Llambí y avalados por el gobierno, han hecho de los fusilamientos una práctica sistémática.
 
Las causas de esta ofensiva represiva debemos buscarlas en la agudización de la lucha de clases, en el surgimiento de nuevas camadas de activistas sindicales y estudiantiles que día a día cuestionan la explotación capitalista y van tomando conciencia de que no puede haber ni tregua ni pacto con los explotadores.
 
Si la represión, si los fusilamientos van tomando un carácter más amplio que bajo la dictadura es porque para la burguesía y el imperialismo se va haciendo más claro que la ficción de la democracia parlamentaria burguesa no sirve para frenar la lucha de los trabajadores, ni alcanza para engañar y desmoralizar a una vanguardia que se va ampliando. Es por ellos que el sistema apela cada día con más fuerza a la represión abierta y a los fusilamientos.
 
CÓMO COMBATIR ESTA ESCALADA
 
No es amoldándose a la legalidad del sistema como se va a combatir esta oleada represiva. Prueba de ello es que partidos legales como el PC o el PST han sufrido en carne propia la acción represora.
 
De la represión nos podemos defender mediante la organización clandestina y la autodefensa armada, y la debemos combatir mediante la movilización.
 
Van a ser dos años ya que la dictadura masacró en Trelew a 16 revolucionarios. La dictadura pasó pero los asesinos siguen paseándose –salvo claro está aquellos que fueron ejecutados por los propios revolucionarios: Quijada y Quiroga-, lo que prueba que los gobiernos pasan pero la policía y las fuerzas armadas siguen cumpliendo su función: custodiar el sistema de explotación capitalista.
 
La masacre de Trelew hace dos años unificó a casi todas las corrientes en el repudio a la dictadura.
 
La liberación de los presos políticos el 25 de mayo de 1973 también mostró a todas las tendencias en torno a las cárceles, para devolver a los militantes a la lucha revolucionaria. Hoy es preciso forjar la unidad; no para firmar petitorios o para ir a dialogar con las autoridades del gobierno que dirigen esta política de aplastamiento de la vanguardia, sino para combatirla, para movilizarse contra la represión, para forjar los grupos de autodefensa en los lugares de trabajo, en las villas, en las facultades. Es necesario forjar la unidad de la vanguardia, no para defender las instituciones constitucionales como objetivo supremo, sino para aplastar a la derecha, hacer retroceder la represión y recorrer un largo camino para preparar la ofensiva que llevará a los trabajadores al poder y a la construcción del socialismo.
 
UNIDAD DE ACCIÓN EN LA MOVILIZACIÓN:
 
- Para terminar con los fusilamientos y la represión de militantes y activistas obreros y populares
- Por la investigación de los crímenes y castigo a los torturadores y asesinos
- Por la disolución de los organismos represivos
- Por la derogación de la nueva legislación represiva (Reforma del Código Penal, Ley de Asociaciones Profesionales y de Conciliación Obligatoria, etc.)
- Por la libertad de todos los presos políticos
- Contra el matonaje y la represión: por la organización de la autodefensa armada en fábrica, barrios y facultades
 
Grupo Obrero Revolucionario (GOR)
Fuerzas Argentinas de Liberación 22 de Agosto (FAL-22)
Liga de los Comunistas
FAL América en Armas 
Liga Comunista Revolucionaria -Ex Fracción Roja del PRT-
(Org. Simpatizante de la IV Internacional)