¡YANQUIS, GO HOME! POR LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS Y CONTRA EL INTERVENCIONISMO ESTADOUNIDENSE
15 de octubre de 2026
Desde las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia anunciamos al pueblo colombiano y a los pueblos del mundo el inicio de la campaña político-militar antiimperialista en defensa de la soberanía de los pueblos, la autodeterminación y la paz con justicia social, “YANQUIS GO HOME”. Rechazamos el intervencionismo militar de Estados Unidos y las políticas de presión e injerencia que buscan imponer sus intereses sobre otros países, profundizando los conflictos, limitando la soberanía y afectando a los pueblos que reclaman el derecho a decidir libremente su propio destino.
Rechazamos el dominio económico de las corporaciones transnacionales estadounidenses o con sede en ese país que, con el respaldo del complejo militar-industrial y de su poder político, concentran recursos, condicionan decisiones públicas y subordinan las economías locales a sus intereses. Luchamos porque haya control democrático de los recursos y condiciones económicas justas, con respeto a la soberanía de cada pueblo.
Debe cesar la política exterior estadounidense que, en nombre de sus intereses estratégicos, impulsa la subordinación económica, política y militar de otros gobiernos. En Colombia, sin excepción, los gobiernos han estado subordinados a los intereses de Estados Unidos, desde el alineamiento en organismos multilaterales, la presencia y el fortalecimiento de bases militares gringas, los tratados de libre comercio y la dependencia económica. Debemos apostar por un gobierno que fomente una política exterior soberana, orientada a la paz con justicia social y a la integración de Nuestra América.
El robo de los peajes viales ha convertido una necesidad en negocio, exprimiendo el bolsillo de los colombianos; todas estas instalaciones serán objetivo militar, mientras no se regulen las tarifas a la mitad de su precio actual. Para evitar afectaciones a la población civil, es mejor que cuando se inicie una acción estén lo más alejados posible, o que las fuerzas militares operen los peajes; ellos pueden asumir la guerra.
Los empresarios colombianos deben garantizar un salario digno para sus trabajadores, pues se enriquecen a costa del trabajo ajeno. Pretenden asegurar la producción y el movimiento de sus mercancías con la militarización. Para evitar riesgos a sus bienes y productos, la única vía es la concertación con las FARC-EP, además de responder a las exigencias de los trabajadores colombianos sobre derechos laborales y salario, que para este año debe duplicarse. Cualquier circulación de mercancía estadounidense en territorio colombiano será objetivo militar.
El Estado que declaró la guerra al pueblo colombiano y a las organizaciones insurgentes debe trasladar las instalaciones militares fuera de los pueblos o, cuando menos, reubicar a la población civil; esta no puede seguir siendo escudo de la guerra que otros declararon.
Los pueblos del mundo no pueden seguir dispersos. La unidad antiimperialista y contra cualquier forma de dominación es la tarea del momento. El rechazo al intervencionismo estadounidense sobre Cuba, Venezuela y Palestina debe unirnos.
Por la soberanía de los pueblos y contra el intervencionismo:
¡Yanquis Go Home!
Pueblo y dignidad: ¡Manuel Marulanda vive, la lucha sigue!
ESTADO MAYOR CENTRAL
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA – EJÉRCITO DEL PUEBLO