Así nos tomamos la embajada

Con textos del diario de "La Chiqui"

Biblioteca
Fondos bibliográficos
Autor
Pabón Pabón, Rosemberg
ISBN
9586140598; 9789586140591
Localizador
Bib-01/1
Núm. Páginas
167 pp.
Datos de Edición
Bogotá: Planeta, 1984.
Contenido
Este libro se publica cinco años después de sucedidos los hechos que relata. Sin embargo, ellos continúan en la memoria de los colombianos, son una referencia permanente de nuestra historia inmediata y no se separan del gran debate nacional sobre la paz.

Aunque muchos pretendan ignorarlo, y otros finjan haberlo olvidado, la toma de la embajada dominicana fue el escenario desde el cual el M-19 lanzó su propuesta de paz: con ella y con la acogida nacional que tuvo, se levantó una ola inmensa que reventó con los acuerdos de cese del fuego y Diálogo Nacional suscritos entre el gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla.

Esa propuesta levantó la bandera de la paz como bandera de una nación que anhela el fin de la lucha fratricida, pero que fundamentalmente exige justicia social y participación democrática.

Esa propuesta rompió esquemas, colocó al movimiento guerrillero en la calidad de interlocutor político obligado y fue abriendo el espacio de un movimiento nacional por la democracia en Colombia. Y esa propuesta encontró interlocutores entre un sector de la clase gobernante, cuya respuesta lúcida se materializó en las negociaciones que culminaron con ¡os acuerdos de tregua y reformas democráticas, en 1984.

Pero esa propuesta también ha encontrado grandes obstáculos, impuestos por quienes se niegan al cambio y al progreso de Colombia. Esto demuestra que la paz no es una empresa fácil pero sí responsabilidad y derecho de toda una nación que habrá de conquistarla.

Hoy Colombia vive los frutos de ese período que tuvo en la toma de la embajada dominicana uno de sus momentos más elocuentes; periodo que conoció las luchas por los derechos humanos, la amnistía para los alzados en armas, y el cese del fuego, para dar paso al gran Diálogo Nacional y a un proceso de cambio social. El diálogo de hoy tiene su antecedente en aquellas negociaciones realizadas en una camioneta amarilla en las puertas de la embajada ocupada por un comando guerrillero, pero es el resultado de una voluntad nacional en movimiento expresada en grandes combates sociales y político-militares.

Por eso decimos que la toma de la embajada dominicana no la protagonizó el M-19, ni los dieciséis integrantes del comando Jorge Marcos Zambrano, sino todo un pueblo. Ese pueblo que con su alegría, con la esperanza que puso en nosotros y con su ayuda efectiva, nos dio el apoyo que necesitábamos para realizar la tarea propuesta; ese pueblo que se reconoció en la acción, que habló a través de ella y que marcó definitivamente el curso de los acontecimientos que ahí tuvieron confluencia y origen.

Rosemberg Pabón Pabón
Noviembre de 1984