Este libro se hace también en memoria de Gaspar García Laviana, sacerdote Misionero del Sagrado Corazón (MSC), muerto el 11 de diciembre de 1978 en Nicaragua en la lucha contra la dictadura de la familia Somoza. Gaspar García Laviana nace en El Entrego y a los pocos años su familia va a vivir a Tuila por motivo del nuevo trabajo minero de su padre. El año de 1953 se irá a Valladolid para comenzar sus primeros estudios en la Pequeña Obra de la congregación MSC. Después de hacer Folosofía y Teología en Logroño, es ordenado sacerdote en el año 1966.
Pasará cuatro cursos en Madrid viviendo en la parroquia de San Federico, durante los cuales estudioa Sociología, trabaja en una carpintería y comparte con los compañeros las demás tareas pastorales hasta que en julio de 1970 es destinado a Nicaragua junto con Pedro Regalado. Se hacen cargo en diciembre de ese año de las parroquias de Tola y San Juan del Sur en la diócesis de Granada.
Siguiendo la narrativa de Mi vida junto a Gaspar García Laviana, de Pedro Regalado, en una de las partes de "Mientra yo viva, Gaspar no morirá" se hace una síntesis de la pastoral liberadora que ambos misioneros llevan a cabo, quiados siempre por los Evangelios, pero teniendo también como referencias los documentos del concilio Vaticano II, los de los obispos latinoamericanos reunidos en Medellín y la Teología de la Liberación. Considerando este contexto ideológico y el sociopolítico de Nicaragua se puede comprender la decisión de Gaspar de integrarse en la lucha militar para participar en la liberación del oprimido y reprimido pueblo nicaragüense, que es otro tema que se aborda en este libro.