La invasión de China por el Japón fue determinante de una nueva situación en el proceso revolucionario de liberación de la sociedad china. Los reaccionarios japoneses no pudieron imaginar que con su invasión liberaban fuerzas que jamás podrían ser dominadas y que llevarían en un proceso irreversible a la conversión de la Guerra de Resistencia china en un poderoso movimiento nacional por la transformación de la vieja sociedad feudal en una nueva sociedad: la sociedad socialista. En este trabajo Mao Tse-tung hace un impresionante estudio dialéctico de la necesaria prolongación de la guerra, así como también de su ineludible consecuencia: la victoria final.